No le tiembla el pulso

La afición norteña empuja mucho para que su equipo mande en la Liga Cabildo de Tenerife, de Primera Categoría. / JOSÉ ROMERO

LUIS DE LA CRUZ | Santa Cruz de Tenerife

Las matemáticas mandan. El Victoria es el líder en solitario de la Liga Cabildo de Tenerife, de Primera Categoría. A falta de cinco jornadas para que concluya el campeonato más igualado de todos los tiempos en esta Isla, aventaja en cinco puntos al Tijarafe Fonteide, segundo clasificado de esta competición.

Dejarse dormir en los laureles puede ser el peor enemigo de los pupilos de Melquiades Rodríguez, quien en su primer año como mandador en un conjunto de campanillas, bate todos los récords.

Jornada a jornada, los vitorieros se encuentran con chinas en el camino, pero las sortean incluso con más facilidad de la prevista.

El pasado sábado tenían una auténtica final ante el Cepsa Campitos. La afición local temía lo peor porque Efraín Perera siempre ha sido un rival sumamente incómodo para Álvaro Déniz. El conejero nunca llegó a medirse al grancanario porque en el camino se topó con un excelente luchador de La Medida. Susi Marrero hizo valer su veteranía para tirar a Perera, en la segunda brega, y ya no hubo capacidad de reacción.

Una victoria que sabe a gloria porque la escuadra que entrena Melquiades Rodríguez tiene un colchón importante de puntos por si llega la pájara en la recta final del campeonato.

Este sábado tienen en San Miguel una luchada denominada trampa. Se enfrentan al Chimbesque, último clasificado de la Liga y que buscará el triunfo para al menos darle una alegría a su conjunto. Los de San Miguel seguro que se emplearan a fondo para sacar este encuentro adelante y convertirse en otro juez de la Liga, que a partir de ahora seguro que serán muchos.

De todas maneras, el Victoria, casi siempre, juega con ventaja con el resto de rivales porque tiene una afición que es incondicional. Casi siempre que luchan fuera son capaces de mover entre 800 y 1.000 seguidores que hacen ruido y animan mucho a los suyos metiendo mucha presión al rival; también a los colegiados, que son humanos.

En caso de ganar en San Miguel y que el Tijarafe pinche en casa ante el Rosario -es posible- pueden casi cerrar el campeonato, el próximo 10 de marzo ante el Tijarafe, en la denominada luchada del año y que se disputará en La Victoria, aunque el terrero se quede chico.

Humildad

La nueva directiva del Victoria, que preside José Ángel, le dio todos los galones del vestuario a Melquiades Rodríguez, quien lo ha convertido en un auténtico santuario.

Hasta ahora han trabajado en el anonimato porque han tenido mucha más presencia mediática conjuntos como el Punta Brava o el Tijarafe que partían con la vitola de favoritos.

Ahora, las cosas cambiaron y todos los focos de atención y las miradas están puestas en el Victoria. Este equipo no hace demasiado ruido, pero es una auténtica apisonadora para los rivales.

Suman de tres en tres: es el único equipo de la Liga que no ha empatado, y tan solo ha perdido cuatro luchadas.