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“No nos podemos permitir en la ULL una fuga de cerebros importante”

El rector de la ULL teme que los recortes en investigación se prolonguen en el tiempo. / JAVIER GANIVET

FRAN DOMÍNGUEZ | Santa Cruz de Tenerife

Los recortes en el ámbito de la investigación científica y tecnológica van a ser de órdago. El Gobierno central ya ha anunciado que el tijeretazo previsto supondrá unos 600 millones de euros. Uno de los ámbitos más afectados serán los centros universitarios, donde se puede producir un verdadero colapso. La Universidad de La Laguna (ULL) no es ajena ni mucho menos a los negros nubarrones que se ciernen en el sector del I+D+i, a pesar de que participa en proyectos tan atractivos como el Campus Atlántico Tricontinental y ocupa un papel activo en una iniciativa ilusionante por su proyección nacional e internacional: el denominado Centro de Investigación Biomédica de Canarias (Cibican). DIARIO DE AVISOS quiso sondear la opinión sobre todos estos aspectos con el rector de la ULL, Eduardo Doménech.

-¿Cómo va a afectar a la Universidad de La Laguna los tijeretazos anunciados en el ámbito de la investigación científica y tecnológica?

“No sabemos si sobre lo que está previsto va a haber más recortes. El hecho de que habrá seguro 600 millones de euros menos afecta a toda la universidad española y, por supuesto, a la de La Laguna. Tendremos menos dinero para proyectos de investigación y esto obliga a que tengamos que competir más fuerte con el resto de centros superiores por el poco dinero que habrá que repartir. La estrategia que hemos llevado a cabo en este asunto por medio de nuestro campus de excelencia puede que nos dé algún fruto. Hemos intentando estructurar los grupos de investigación en grupos más grandes, de manera que sean más competitivos tanto a nivel nacional como en el ámbito europeo. Tenemos nuestras esperanzas puestas en conseguir algún proyecto europeo para inyectar dinero a los grupos de investigación”.

-¿Puede calibrar el daño que supondrán los recortes a la investigación universitaria en Canarias?

“Sobre todo, el daño será de futuro. El hecho de que no tengamos el dinero que pensábamos para investigación en un año es grave, pero lo que resulta muy grave es la incertidumbre que padecen los investigadores que están ahora con becas y que no se saben si van a continuar, o los que aspiran a una beca para un proyecto o para las tesis doctoral. Si se cierran esas puertas, los jóvenes cerebros que tenemos en todas las universidades van a buscar otras salidas o intentarán irse a otros países donde la crisis no afecta tanto, y eso producirá una fuga de cerebros que es grave para la universidad española y para los centros de Canarias. Estamos hablando de que hace falta un cambio de modelo económico que, sin abandonar el turismo, promueva otras fuentes adicionales de creación de riquezas. Si no hay dinero para la investigación y para proyectos, becas y demás iniciativas, eso sería malo, pero mucho más malo si se repite en años sucesivos porque habría una fuga de cerebros importante que no nos podemos permitir”.

-¿La ULL tiene implementado algún plan previsto para paliar esta situación?

“Dentro de la mala situación de la universidad española, el convenio que tenemos con CajaCanarias ha paliado en este último año algunas cosas. Hay que recordar que el pasado año desde el Gobierno regional tampoco se puso en marcha una convocatoria de becas de investigación. Sí las hemos podido sacar a través de CajaCanarias; eso supone que aquellos jóvenes que estaban proyectando su tesis doctoral han podido seguir adelante. No todos, pero habrá 40 o 60 personas que sí podrán hacerlo. Ello, junto con las medidas que acabamos de aprobar en el último Consejo de Gobierno, dirigidas a realizar reajustes, van a permitirnos que el daño no sean tan grave como en otras universidades. Habrá una convocatoria para investigadores de menos 40 años, gente que está en la universidad con un proyecto prometedor pero sin impacto. Asimismo, promoveremos los llamados proyectos puente, dirigidos a gente que tiene muy bien valorada su iniciativa por parte del comité científico pero que por falta de disponibilidad económica no te la pueden dar. Por último, seguiremos ayudando a los grupos de investigación consolidados”.

-Sin noticias, entonces, del Ejecutivo en cuanto a la convocatoria de becas de investigación…

“Según nos ha dicho Juan Ruiz Alzola (responsable de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información -Aciisi-), la intención es sacar la convocatoria. No sabemos aún la cuantía… Por lo menos, lo que se ha conseguido es que aquellas becas que eran de más de un año, y en las que inicialmente en los presupuestos generales no figuraba su consolidación, van a poder seguir”.

-Los políticos suelen llenarse la boca en decir que la investigación y la innovación científica resultan fundamentales para un nuevo horizonte económico, pero luego no predican con el ejemplo. Desde su punto de vista, ¿palpa o atisba algún interés por muy lejano que sea del actual Gobierno de Canarias en apostar por este campo?

“El discurso sigue manteniéndose a pesar de que no se traduce materialmente. Ese mensaje no se ha perdido, aunque ellos dicen que de forma transitoria, pues se ha reducido la cuantía económica, si bien no van a renunciar a ese apuesta. Luego pasa que los presupuestos son los que son…”.

Doménech dice que tiene mucha fe en un proyecto como el Cibican, que será “una referencia a nivel de cooperación”. / JAVIER GANIVET

-El Campus Atlántico Tricontinental es una apuesta firme de las dos universidades públicas de las Islas, pero los recortes también amenazan esta iniciativa conjunta. ¿En qué estado real se halla este proyecto?

“El proyecto está caminando entre las dos universidades con la financiación inicial de más de cinco millones de euros. Con todo eso se han diseñado una serie de políticas que ha permitido que los grupos investigadores de ambos centros integrados dentro del Campus ya tengan unos objetivos y un plan trazado de actividades, que van a redundar en las dos universidades y en la sociedad canaria porque tienen un gran contenido práctico y traslacional. Más dudas nos trae la concesión de cuatro millones de euros el año pasado para consolidar el Campus y abrir nuevas líneas de actuación. La Consejería de Educación aceptó que no fuera un préstamo, sino una subvención directa a las universidades. Parece ser que no se transfiere el dinero desde Madrid, aunque, por otro lado, el director de Internacionalización y Modernización de la Universidad Española nos ha dicho que no cree que haya problemas. El dinero está en el aire… En algunas comunidades han optado, como en Andalucía, porque sea el Gobierno regional el que pida un préstamo a una entidad bancaria a un interés más bajo que el del propio Ministerio. Nosotros confiamos en que el Gobierno de Canarias de una forma o de otra nos ayude”.

-Mirando a proyectos futuros, uno de los más relevantes es la puesta en marcha del Centro de Investigación Biomédica de Canarias (Cibican). ¿Qué supondrá esta iniciativa para Tenerife y Canarias?

“Es una iniciativa sobre la que tenemos mucha fe de que sea buena tanto para la universidad como para la sociedad canaria. Se intenta aglutinar a todos los grupos de investigación que trabajan en ciencias biomédicas y en biotecnología, lo cual incluye no solo a medicina, sino también a química, farmacia y biología. Tendrá, entre otros aspectos, un animalario con las técnicas más avanzadas y adaptado a toda la legislación internacional sobre el cuidado de animales. Al mismo tiempo, se van a poner grandes equipos generales, que pueden servir para todos los grupos de investigación; se crearán despachos y centros de integración con empresas farmacéuticas que puedan estar interesadas en trabajar allí. De esta forma, integrando también el Instituto Universitario de Biorgánica Antonio González, el Instituto de Enfermedades Tropicales y de Salud Pública de Canarias, el Instituto de Tecnologías Biomédicas, y las Unidades Mixtas de Investigación del Hospital Universitario de Canarias y de La Candelaria, se conforma una agrupación de muchos investigadores trabajando en temas parecidos. Tiene el objetivo no solo de producir artículos científicos con un alto factor de impacto, sino también que eso se materialice en transferencia, bien a la industria farmacéutica o a los servicios de salud pública, bien al bienestar de la sociedad en su conjunto”.

– ¿En qué estado se encuentra el proyecto? ¿Qué plazos se barajan?

“Ya tenemos la financiación para la construcción del edificio (estará localizado junto al Hospital Universitario de Canarias). Estamos pendientes de que se elabore el proyecto constructivo, con la idea de poderlo ampliar en el futuro si tenemos éxito. Para el comienzo de las obras se baraja el último trimestre de este año. El edificio, que tendría dos plantas en superficie y otras dos subterráneas, se debería acabar en dos años, de manera que estuviese operativo a finales de 2014. Los ocho millones de euros obtenidos en la convocatoria antes mencionada contemplan el proyecto y la construcción; antes ya se habían obtenido otros dos millones para equipos e instrumental”.

-¿Cómo se coordinarán los distintos centros que formarán parte de Cibican?

“Tenemos un borrador de organización, en el cual tiene que estar el Gobierno de Canarias, representando por la Aciisi, el Servicio Canario de Salud (SCS); el Cabildo de Tenerife, y la propia Universidad de La Laguna. Entre todos se intentará que haya un órgano superior de gobierno. Lo importante, de todas maneras, es que exista un comité científico donde estén representados los grupos de investigación más importantes. A partir de ahí, se ha diseñado un plan estratégico en el que se han definido las líneas sobre las cuales se ha considerado que debemos aportar algo diferente a lo que se está haciendo en otras universidades y que encaje con el propio Campus Atlántico. Una de las líneas fundamentales, además del desarrollo de vacunas, es todo lo que tiene que ver con el envejecimiento y la calidad de vida, y las investigaciones sobre enfermedades degenerativas… También hay grupos de investigación con enfermedades muy prevalentes en las Islas, como es la diabetes; otro acerca de enfermedades metabólicas, con patentes en ciernes. Por cierto, también está la posibilidad de que el CSIC participe, lo que nos convertiría en un grupo muy importante en investigaciones biosanitarias y biomédicas para el país. Sería un centro de referencia nacional y también con proyección internacional. La diferenciación radicaría en la cooperación con países en desarrollo, tanto en África como en Hispanoamérica. Eso es un poco lo que nos va a permitir ser un referente”.

-¿El Cibican creará muchos puestos de trabajo?

“Si conseguimos socios europeos habrá contrataciones de investigadores, que intentaremos que sean canarios que se han ido a otros países y que puedan retornar. Es decir, a través de un recurso como el Cibican, recuperar parte de esa fuga de cerebros y evitar también que se produzcan más salidas”.