Pesca admite que la acuicultura pasa por una “situación muy compleja”

R. DELGADO / V. PÉREZ | Santa Cruz de Tenerife

La actividad de la acuicultura marina en Canarias “está abocada a una situación muy compleja”. La persona que ha hecho esta afirmación es responsable de la Viceconsejería de Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias, Juan Manuel Soto, quien, a preguntas de este periódico y en un acto reciente celebrado en Los Cristianos, dejó bien claro que hay crisis entre las empresas que en las Islas se dedican a la producción de pescado criado en cautividad en aguas del océano, principalmente las especies denominadas dorada y lubina, que son pescado blanco.

Tal y como destacó Soto a este medio escrito, “el problema de la acuicultura local son los bajos precios de la dorada y la lubina”, a lo que hay que añadir la distancia a la que está Canarias de los destinos finales de esos productos, que casi todo se debe comercializar en mercados externos, los de la Península, y poco más.

El viceconsejero de Pesca se refirió como principal causa de la coyuntura actual a “los sobrecostes de las producciones locales”, “muy alejadas del continente” (a reducir este impacto económico contribuye el llamado Posei-Pesca con ayudas públicas financiadas al 100% por la UE, y éstas se reparten todos los años). El responsable de Pesca en el Gobierno autónomo también afirmó que a día de hoy “se están evaluando las posibles soluciones para las jaulas abandonadas en el mar, para proceder a retirar los materiales [que se encuentran en algunos casos a la deriva] y que éstos no afecten a la navegación marina”. Sobre el abandono de explotaciones por cierre o quiebra empresarial, Soto dijo que su departamento trabaja en que otras firmas que mantienen la producción subcontraten la oferta de las fallidas o terminen integrándolas en sus unidades de producción. El viceconsejero avanzó que prepara un informe exhaustivo sobre la situación de algunas empresas, por si hay que proceder al reintegro de ayudas.