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PSOE: ¡buen trabajo! > Juan Henríquez

Nunca lo he dudado, y tampoco lo haré ahora: el 38º Congreso del PSOE ha sido toda una lección de democracia interna. Dicho lo cual, la expectación que había despertado el cónclave de los socialistas no se ha visto compensada con los resultados, aunque es bueno reconocer que en el trabajo de las ponencias, sin haber resuelto muchas de las reivindicaciones de los ciudadanos, se han esmerado mucho más que en la elección de los órganos de dirección. En cualquier caso, un servidor se mantiene en lo mismo que pensaba en el artículo PSOE enrocado, del paso 17 de enero, en el que sostenía que ninguno de los dos candidatos, Rubalcaba&Chacón, representaban la reformulación de las ideas y la dirección que debe recuperar la identidad del socialismo español y la confianza de los ciudadanos.

No quiero hurgar en la herida del PSOE, pero escuchando íntegramente los discursos del sábado congresual, de ambos candidatos, sin perder ni una sílaba, en algunos momentos pensé que se trataban de dos afiliados que pasaban por la puerta donde se estaba celebrando el 38º Congreso, y que los invitaron a que tomaran la tribuna de oradores y se dirigieran a los delegados/as, y los convencieran para que les votasen a la Secretaria General. Incluso, ante alguna que otra afirmación en la que se le exigía al gobierno de Rajoy hicieran esto, o aquello otro, pensé por unos instantes: ¿y por qué no lo hicieron ustedes cuando estuvieron en el Gobierno? Por ejemplo meterle mano dura a los bancos, derogar el Concordato español de 1959 con la Iglesia católica, o aprobar la ley de la eutanasia.

Decía que me han gustado las resoluciones de las ponencias, aunque no se atrevieron con la reforma de la Ley Electoral, por ejemplo, para permitir las listas abiertas. Sin embargo hay importantes avances en la ponencia de Calidad Democrática: el acercamiento del partido a movimientos ciudadanos como el 15-M; no a la duplicidad de cargos públicos y orgánicos; o, la exclusión de las listas de los condenados por corrupción. En Economía y Empleo, tres cuestiones importantes: rechazo a la Banca Pública, sustituida por una Institución Financiera Pública; el tratamiento integral sobre la insolvencia familiar para conservar la vivienda en los supuestos de no poder hacer frente a las hipotecas; limitar las remuneraciones a los directivos en aquellas empresas donde interviene el apoyo económico del Estado. Importante defensa de la Sostenibilidad del Estado de Bienestar: total rechazo al copago. Y por último el Modelo de Partido: primarias abiertas a los ciudadanos para la elección del candidato/a a la presidencia del Gobierno.

Como conclusión digo que mientras el socialismo español avanza ideológicamente, o sea, se recuperan valores que estaban inhabilitados en el partido, el 38º Congreso deja una profunda división en la unidad interna, hasta el punto de que el liderazgo de Rubalcaba podemos definirlo de transitorio. Y no es una idea descabellada, aunque prometo explicarlo en otro momento. Globalmente tengo que reconocer que el PSOE ha hecho un buen trabajo. ¡Felicidades!

juanguanche@telefonica.net