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Raúl, un auténtico todoterreno

Raúl Montesdeoca, el viernes pasado, en una cancha de fútbol, en La Palma. / JONATAN RODRÍGUEZ (ACFI PRESS)

ROMÁN DELGADO | Santa Cruz de Tenerife

Se llama Raúl Montesdeoca Pérez y es un todoterreno del deporte; así, con todas las palabras. Su dedicación a esta actividad se puede catalogar de constante y polivalente, muy profesional (y esto no se dice por la existencia de contraprestación dineraria alguna), pues a su afición por modalidades deportivas como el fútbol o el baloncesto suma su tremendo empeño en la práctica de la natación, actividad que realiza durante todo el año, casi sin descanso y siempre con mucho ahínco.

Este joven palmero, que reside en Los Llanos de Aridane, tiene sólo 26 años de edad, y ha conseguido, gracias a su fuerza de voluntad y al apoyo de su familia (en especial, sus padres y sus dos hermanos, también varones), lograr lo que está al alcance de pocos, de muy poca gente… Y esto no es otra cosa que ser un excelente deportista en la práctica del fútbol y del baloncesto (mide 1,80 metros), sin dejar de lado su otra gran pasión: la piscina y la natación. Raúl lleva una vida de auténtico profesional del deporte: atención plena a esta actividad, programación de los entrenamientos y control de la alimentación, entre otras obligaciones. Se puede decir que Raúl es un auténtico crack, un chico que ha sabido superarse poco a poco y no sin esfuerzo, y que hoy en día, con la atención de sus familia y de organizaciones como Padisbalta, con sede en Breña Baja, ha alcanzado cumbres muy elevadas para otros, entre ellas: bronce en baloncesto con la selección canaria, en un campeonato nacional, y oro, lo máximo, con los mismos colores, los del Archipiélago, en este caso como jugador de baloncesto. No es poco, claro que no, y en su casa, que se puede decir que mira a otro portento (en este caso de la naturaleza: la Caldera de Taburiente), están muy orgullosos de él. Si no, que se lo digan a su madre, Ana Pérez, que habla maravillas: “Es muy amable y obediente…, y siempre cumple las normas que se le ponen. El deporte lo ha enseñado a ser disciplinado en sus equipos y en la vida diaria”. Como se ve, Raúl es grande, y así también lo han considerado en el Cabildo Insular de La Palma y en el Ayuntamiento de Los Llanos, instituciones públicas que se han acercado a él para aplaudir su desparpajo, su valentía y su constancia, y, como consecuencia de ello, sus logros obtenidos en el deporte.

Raúl Montesdeoca Pérez es un ejemplo a seguir, y su madre, la entrañable señora que responde al nombre de Ana, una mujer a la que también habría que concederle varias medallas. Sin duda.