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Refinanciación preconcursal > Félix Fernández-Claverie

En el pasado año 2011 el número de concursos de acreedores contabilizados en España ascendió a 6.535, lo que supone un aumento del 16% respecto a los 5.637 registrados en el 2010. De los 6.535 concursos, 5.367 corresponden a empresas y los restantes, 1.168, a personas físicas. Este último dato es significativo ya que el número de concursos de particulares supone ya el 18% del total. En el pasado año 2011, se ha batido el récord de concursos según los datos históricos facilitados por el INE. Analizando por sectores, el 40% de los concursos se concentran en empresas constructoras e inmobiliarias, seguidas por la industria manufacturera, con el 19%, y el comercio, con el 17%. En Canarias, un total de 162 empresas presentó concurso en el año 2011, frente a las 148 empresas de 2010 y las 108 empresas de 2009.
A lo largo del último trimestre de 2011, la actividad concursal ha sufrido un incremento del 28% respecto a los concursos publicados en el mismo periodo de los años 2009 y 2010. Este incremento, unido a las perspectivas de la economía española para el 2012, con caída del PIB del 1,5%, retroceso de la demanda nacional con fuertes descensos de sus componentes público y privado, aumento de la tasa de paro y debilitamiento del crecimiento de las exportaciones de bienes y servicios debido al empeoramiento de la economía en los mercados internacionales, no nos hace ser optimistas respecto al comportamiento futuro de los concursos de acreedores, previendo que la tendencia creciente de estos últimos años se mantenga en el año 2012.
Es evidente que muchos de estos concursos se deben a problemas insalvables debido a modelos de negocios agotados, situación económica-financiera actual, caída de la demanda, etc. Pero también es cierto que muchos administradores concursales enfocan su trabajo básicamente como un proceso encaminado a la liquidación de la empresa, obviando lo que debería ser su objetivo principal, que no es otro que promover la viabilidad económica de ésta. No nos olvidemos que el 95% de los procesos concursales acaban en liquidación.
El 1 de enero de 2012 entró en vigor la nueva Ley Concursal 38/2011, con la que se pretende aportar al concurso de acreedores mayor seguridad jurídica, simplificación y agilización procesal, mejora de la posición de los trabajadores y la apertura de nuevas vías alternativas que fomenten la viabilidad de la empresa. Dentro de estas nuevas vías que intentan preservar la viabilidad de la empresa, destacan los acuerdos preconcursales de refinanciación como alternativa al concurso de acreedores, que permitirán reducir los costes económicos y temporales, aligerará la carga de trabajo de los jueces de lo mercantil y sobre todo permitirán en muchos casos alcanzar soluciones bajo el principio de prevalencia de la actividad empresarial antes de verse abocado a la liquidación de la empresa. Así, la reforma de la Ley Concursal establece que los acuerdos de renegociación pactados por una sociedad con la mayoría de sus acreedores puedan imponerse al resto, evitando las minorías de bloqueo. Los requisitos que deberán reunir los acuerdos de refinanciación preconcursales son los siguientes:
-El acuerdo de refinanciación debe estar sustentado en un plan de viabilidad que permita la continuidad de la actividad empresarial o profesional en el corto y medio plazo.
-Debe ser suscrito por acreedores cuyos créditos representen al menos el 60% del pasivo del deudor en la fecha de adopción del acuerdo de refinanciación.
-El acuerdo de refinanciación debe ser informado favorablemente por un experto independiente. El informe del experto incluirá una opinión técnica respecto a la suficiencia de la información proporcionada por el deudor, respecto al carácter razonable y realizable del plan de viabilidad y sobre la proporcionalidad de las garantías aportadas conforme a las condiciones normales del mercado.
-El acuerdo debe ser formalizado en instrumento público.
Esperemos que con medidas como la que hoy hemos tratado evitemos en el futuro que el 95% de las empresas españolas que entran en concurso acaben en liquidación.

claverie@corporacion5.com