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San Valentín, de sacerdote proscrito, a los escaparates

Concurso de besos de El Corte Inglés. Europa Press

Stephanie Iacobelli | Santa Cruz de Tenerife

El Día de San Valentín, también conocido como Día de los Enamorados, que se celebra el 14 de febrero de cada año, es una tradición  desde tiempos remotos, sin embargo, en los últimos años se ha convertido en un día comercial donde los establecimientos aprovechan para lanzar las mejores ofertas y, así, incrementar sus beneficios.

En un principio, al Día de San Valentín se le adjudicó esta fecha porque en los países nórdicos era durante esta época cuando los pájaros se apareaban, de ahí a que se relacione este periodo con el amor y la creación. En Roma, se adoraba a Eros, dios del amor, a quien los romanos llamaban Cupido, a través de esta celebración se le pedían favores, como encontrar el amor ideal y se entregaban ofrendas y regalos.

La figura de San Valentín centra también su origen en la Roma del Siglo III, cuando se prohibía a los soldados contraer matrimonio porque consideraban que, al estar ligados a sus familias, rendían menos en el campo de batalla. Bajo estas circunstancias surge la figura de San Valentín, que era un sacerdote cristiano que casaba a las parejas a escondidas de los altos mandos del ejército.

Indistintamente de cuál sea el origen, lo cierto es que este santo se ha convertido en el patrón de todos los enamorados, y los comercios han hecho auge de esta festividad con el fin de aumentar las ventas. Regalos de todo tipo son los que se reparten en este día: flores, tarjetas, bombones y diversos artículos.

En estas fechas los restaurantes también se llevan su parte de beneficio, puesto que entre las costumbres españolas se encuentra la de invitar a la pareja a una cena romántica con motivo de celebrar el Día de los Enamorados. Otros optan por hacer viajes u hospedarse en hoteles de categoría.

Aparte de las ofertas de ocio y artículos de regalo, como son descuentos en restaurantes o promociones de 2×1 en viajes y hoteles, encontramos también muchos sorteos por parte de distintas empresas con el fin de patrocinarse o de adquirir futuros clientes utilizando estos eventos como gancho.

Entre los sorteos existentes para esta fecha encontramos un concurso en la página web HostelBookers.com que consiste en presentar un piropo original, las 10 personas que resulten ganadoras se llevarán de premio un vale de 120 euros cortesía de Ryanair para utilizarlo en un viaje al destino elegido por el ganador.

Kaiku café propone la opción de publicar “la muestra de amor que más te ha llegado al corazón” y si resultas ganador podrás llevarte un lote de productos de su marca.

El Corte Inglés de Avenidas, en Palma de Mallorca, ha anunciado también que celebrará un concurso de “el beso más romántico” en el que pueden participar personas de todas las edades y con cualquier clase de parentesco. Los ganadores recibirán premios en metálico y estancias en hoteles.

Y como estos, son muchos los ejemplos de empresas que celebran este tipo de actividades con motivo de esta fecha.

Opiniones que contradicen

Después de consultar a través de redes sociales las distintas opiniones que merece para los jóvenes este día tan señalado encontramos las siguientes afirmaciones:

“Es un día comercial nada más, se utiliza con el objetivo de vender más, no es que exista un día en sí del amor o de la amistad, eso es una tontería” afirmaba V.Y.I una usuaria de 18 años convencida de los matices netamente comerciales de esta fecha, esta opinión era apoyada por otra adolescente que escribía “El Día de San Valentín es un día comercial, si estás verdaderamente enamorado lo puedes expresar cualquier día, no ese necesariamente”.

A estas afirmaciones se le sumaron otras similares sin que se viesen opacadas por opiniones que objetasen lo contrario o que considerasen este día como único y especial para demostrar amor a nuestras parejas y amigos.

Sin embargo, en contradicción a estas opiniones, muchas personas siguen siendo “víctimas” de los comerciantes cada vez que se acerca el 14 de febrero, compran regalos, salen a cenar, se van de viaje, etc. Y es que, a pesar de saber que estamos sometidos a una estrategia de venta, la costumbre es más poderosa que cualquiér razonamiento lógico.