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Usuarios de Titsa se quejan de la falta de marquesinas en Tacoronte

Los usuarios tienen que refugiarse en los comercios cercanos. / MOISÉS PÉREZ

GABRIELA GULESSERIAN | Tacoronte

Usuarios de las guaguas de Titsa se quejan de la falta de marquesinas en la travesía de Tacoronte (TF-152) que, desde marzo de 2011, es objeto de diversas obras de mejora.

En las últimas semanas, los pasajeros manifestaron su malestar por la retirada de este soporte que les sirve de refugio mientras aguardan la llegada de la guagua y de lo que ello conlleva en caso de lluvia o fuertes vientos, como los que han tenido lugar este fin de semana. La situación se complica, añaden, cuando los que esperan son personas mayores o pasajeros con niños o bebés y critican la falta de previsión de los responsables políticos para buscar una solución al respecto.

Desde el área de Carreteras del Cabildo de Tenerife indican que “no se pueden arreglar las aceras sin quitar las marquesinas” y añaden que en estos días se procede a terminar con esta actuación concreta “que prevé culminarse entre finales de febrero y principios de marzo”. Una vez finalizada, se procederá a colocar nuevamente las marquesinas en las paradas correspondientes.

Por su parte, el alcalde de Tacoronte, Álvaro Dávila, también entiende las molestias que este tipo de trabajos ocasionan en los usuarios de las diferentes líneas de guaguas, “pero no hay una varita mágica para tenerlo todo listo” y hay que respetar el tiempo que suponen los mismos.

Nuevo diseño

Además, indica a este periódico que algunas marquesinas deberán cambiar de lugar y otras, como en el caso de la situada en la plaza de La Estación, tendrán un diseño acorde con las remodelación que se llevó a cabo en este recinto público.

No obstante, el mandatario municipal subraya que hasta el momento no le consta ninguna queja formal en el Ayuntamiento por esta actuación. Pese a ello, pide disculpas a los vecinos de Tacoronte por las molestias que les pueda ocasionar esta obra y recuerda que será en beneficio de todos los usuarios de la vía.

Los trabajos comenzaron a finales de marzo y prevén culminar el próximo mes dado que sólo falta el acerado, apunta Álvaro Dávila. La actuación consistió en la canalización de aguas pluviales en unos 1.100 metros lineales mediante tuberías de diferentes diámetros, el refuerzo del pavimento y la rehabilitación del firme de la calzada, fresado y señalización.

La actuación, que cuenta con una inversión de 865.000 euros, financiados entre diferentes administraciones públicas, conlleva cierta dificultad dado que afecta a una carretera que es el eje y centro del municipio y por la que transitan diariamente unos 13.700 vehículos.