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Voy a los Juegos Olímpicos a ganar

JUANSE S. SÁNCHEZ | Santa Cruz de Tenerife

Javier Hernández lo tiene claro. Su apuesta es firme. “No hay nadie mejor que nosotros”, dice con contundencia. No tiene ninguna duda, en Londres competirá en sus segundos Juegos Olímpicos y no quiere dejar pasar la oportunidad de hacer historia. “Para cualquier deportista ir a unos Juegos es un sueño, pues ir a dos es la leche”.

Javier hará muchas horas extras hasta llegar al mes de agosto, cuando se inicie el torneo olímpico. Su rutina de entrenamiento se ha endurecido en febrero donde acaba de iniciar un ciclo de preparación muy especial y muy duro. Trabaja en el gimnasio a primera hora, luego sale al mar a navegar y por la tarde vuelve al gimnasio, donde realiza un programa específico con el fin de reforzar la base aeróbica, prevenir las lesiones y fortalecer el tronco.

Así entrena lunes, martes y miércoles; el jueves recupera, vuelve al trabajo viernes y sábado y recupera el domingo antes de iniciar la misma secuencia hasta dentro de cuatro semanas. “Cuanto más preparado físicamente estás mejor piensas, mejor haces las maniobras y el cansancio llega más tarde”, cuenta el regatista tinerfeño, que espera llegar al mes de agosto “en el pico de preparación adecuado para la dureza de los Juegos. Ahora es época de sufrir para luego poder disfrutar”. “Lo que más me motiva es que todo mi equipo y yo estamos preparando estos Juegos para ganarlos, esa es la diferencia respecto a Pekín. Ahora estamos trabajando para ganar, somos más maduros, cuatro años más viejos y todo ha cambiado”, reconoce un Javier al que no le tiembla el pulso cuando dice que “no hay ninguno mejor que nosotros, somos bastante buenos y hay que estar preparados para desarrollar lo que sabemos. Navegando no hay nadie mejor que nosotros”. La experiencia de 2008, en la que el regatista tinerfeño acabó decimocuarto “aunque podíamos haber quedado mucho más arriba e incluso repetir el tercer puesto del Mundial anterior”, le sirve a Javier para seguir apostando por sus posibilidades. “No hay ninguno mejor que yo”, repite, a la vez que apunta que “sí puede ser que alguno llegue mejor preparado”. Y es que como dice Javier “en el agua está todo inventado” y las innovaciones a la hora de entrenar fuera y el sorteo de los materiales serán clave en los Juegos.

“Preparar una campaña olímpica requiere mucho esfuerzo económico, mucha investigación y hay que trabajarlo con garantías y disponer de recursos para estar lo más alto posible”, cuenta Javier, que agradece, por esa parte, la labor de apoyo de sus patrocinadores, Real Club Náutico de Tenerife, CajaCanarias Banca Cívica, USP, Agua Sierra Cazorla y el Cabildo Insular de Tenerife, que con su aportación permiten “prepararnos con muchas más garantías. Sin ellos sería imposible afrontarlo”.

Javier, que comparte horas de gimnasio y agua con los regatistas olímpicos Zombor Berecz, de Hungría y Jonasz Stelmaszyk, de Polonia, tendrá como compañero de entrenamientos en pocos días al campeón olímpico de Pekín, el inglés Paul Goodison, en unas sesiones que se llevarán a cabo en Marina San Miguel, en busca de vientos fuertes como los que se anuncian para 20 días del mes de agosto en Weymouth, sede de la vela en Londres 2012.

“Tenemos que ir preparados para afrontar una competición con mucho viento aunque también hay diez días anunciados con poco aire”, por eso también sale a navegar frente a la bahía de Santa Cruz “en busca de vientos frescos” desprotegido de las montañas.

El siguiente paso de la preparación lo llevará hasta la provincia de Santander, sede del equipo olímpico español de vela y posteriormente ya viajará a Weymouth, donde se instalará en una casa alquilada para conocer de primera mano las condiciones que se encontrará en su aventura olímpica.

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La clase Láser

Embarcación: modelo Láser
Diseño: Lan Bruce & Bruce Kirby
Fecha: En 1969
Clase Internacional: En 1974
Clase Olímpica: En 1996
Superficie vélica: 7,06 m2
Eslora: 423 cm
Manga: 142 cm
Peso: 59 Kg
Tripulantes: Uno

Una embarcación dura

La clase Láser se desarrolla sobre una embarcación “muy dura”, según reconoce Javier Hernández, que desvela que “gana el que consiga ir más rápido y coger mejor los roles, porque es un barco exigente”. En Weymouth, donde se desarrollará el programa de vela, habrá barcos y materiales iguales para todos y serán sorteados antes del comienzo de la competición.

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