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Ante la catástrofe, ellos responden

Los técnicos del SUC explicaron los detalles del protocolo de actuación en estos casos. / MOISÉS PÉREZ

LUIS F. FEBLES | Los Realejos

Explican los expertos que en situaciones de riesgo el nivel de respuesta ante una emergencia se antoja fundamental para salvar vidas. El grado de coordinación entre los diferentes cuerpos especializados establece la delgada línea que separa el éxito del fracaso. Que los servicios de urgencia de la Isla gozan de buena salud, lo pusieron de manifiesto ayer responsables del Servicio de Urgencias Canario durante un simulacro en la explanada anexa al mercado de Los Realejos, basado en el despliegue, uso y mantenimiento de los equipos de los que dispone para intervenir en las emergencias sanitarias colectivas.

Con la participación del personal del SUC de la zona Norte y Protección Civil, las prácticas se realizaron con el equipamiento de la Unidad Móvil para Catástrofes (UMCAT) y el remolque de asistencia en catástrofes sanitarias y múltiples víctimas, denominado Equipo de Respuesta Sanitaria Inmediata (ERSI).

El ejercicio, que contó con la presencia de 30 alumnos del ciclo formativo de Emergencias Sanitarias del IES Manuel González Pérez, de La Orotava, comenzó con una charla formativa sobre el manejo del material, para llevar a continuación unas maniobras cronometradas destinada a el montaje y desmontaje de los equipos de intervención.

Enseñanza

El alcalde de Los Realejos, Manuel Domínguez, y el director de Seguridad y Emergencias del municipio, José Marrón, presentes durante el ejercicio de simulación, destacaron la valía pedagógica de actuaciones como las de ayer. También indicaron que el municipio apostará por acoger nuevamente actividades de este calado. “Los simulacros dan pie a que jóvenes que se forman para ser técnicos sanitarios, vean el modo de estructurarse y la manera de proceder en casos de emergencias; así no estarán sometidos a la improvisación”, subrayó Manuel Domínguez. Junto a efectivos de las dotaciones de ambulancias en la zona Norte de Tenerife, así como gestores de recursos, enfermeros y médicos, el director territorial del SUC en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Faustino Redondo Revilla, señaló la importancia de dar a conocer la forma de actuar en casos de emergencias. “Tenemos distribuido material de catástrofe por el Norte y el Sur de la Isla para facilitar nuestro nivel de respuesta. La gente debe conocer cómo se trabaja en estas situaciones. Se realiza un trabajo de coordinación y de actuación considerable”, puntualizó. Los recursos desplazados al municipio norteño han sido desplegados en situaciones de riesgo real.

Equipamiento vital

La última vez que se operó con la Unidad Móvil para Catástrofes (UMCAT) fue en septiembre de 2011 cuando el Servicio de Urgencias Canario movilizó a El Hierro este servicio, junto a personal sanitario y otros recursos, dentro del dispositivo de emergencia desplazado a la Isla por el Gobierno de Canarias ante el riesgo sísmico y volcánico.

Este vehículo dispone de un hospital plegable de nueve metros cuadrados provisto con materiales sanitarios fungibles, como mascarillas, telecomunicaciones propias, grupos electrógenos, iluminaría, distribuidores de oxígeno, camillas y sillas, entre otros muchos elementos, que se destinarán a la asistencia de 25 afectados.

Estas unidades móviles cuentan, además, con 28 arcones de aluminio como material organizativo y de transporte, material de señalización y balizamiento como bengalas, luces químicas y una manga de viento, material de autoprotección como cascos y trajes especiales, máscaras y filtros de gases para distintos productos químicos, además de un GPS portátil y equipamiento complementario.

Los ciudadanos del Norte de la isla de Tenerife pueden estar tranquilos: hay equipos y personal perfectamente cualificado para enfrentarse con éxito a cualquier situación de riesgo en el territorio insular.