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El foco eruptivo sigue activo, pero la vida reclama su sitio

La zona eruptiva del Mar de las Calmas sigue activa, según los investigadores de la ULPGC.| DA

EFE | Las Palmas de Gran Canaria

Un robot submarino fletado por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) ha comprobado que el foco volcánico de la isla de El Hierro sigue activo, pero también que la vida está volviendo a ocupar sus espacios.

La ULPGC ha conseguido obtener estos datos gracias a los equipos científicos embarcados en el Atlantic Explorer, el buque que alquiló para investigar las condiciones del volcán submarino una vez que se retiró de la campaña el Ramón de Margalef, del IEO.
La erupción de El Hierro se dio por finalizada el pasado cinco de marzo, cuando estaba a punto de cumplir cinco meses de actividad, pero el comité científico que asesora al Pevolca ya advirtió de que sus procesos asociados aún continuarían un tiempo.

“Un volcán no se apaga de un día para otro, como si le diéramos al interruptor. La actividad continúa, las temperaturas siguen altas y hay tal concentración de ceniza, que nos ha sido imposible determinar la altura del cono”, relató el profesor de la Facultad de Ciencias del Mar de la ULPGC, Antonio González.

Las cámaras del robot submarino han comprobado en sus inmersiones de esta semana que todavía se observa en el agua sobre la cráter, lo que los científicos han denominado una “lluvia de estrellas” -restos de material incandescente- y que el volcán sigue proyectando piroclastos de gran tamaño, que suben desde 120 a 70-80 metros de profundidad y vuelven a hundirse.