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Incómodas, pero necesarias

Una nueva fase de la construcción del soterramiento cierra la intersección entre las avenidas de Anaga y Marítima y ello causa alteraciones en el tránsito. / JAVIER GANIVET

ÁNGELES RIOBO | Santa Cruz de Tenerife

Un caos organizado es lo que se encuentran tanto los peatones como los conductores que transitan por la avenida Marítima de Santa Cruz, a la altura de Hacienda, desde el pasado martes. La construcción de la glorieta de la futura Vía Litoral de Santa Cruz ha motivado el cierre de la intersección de las avenidas Marítima y San Sebastián, obligando a los conductores a desviarse y causando una importante alteración del ritmo habitual de la circulación en la principal puerta de entrada y salida de la capital tinerfeña.

El proyecto de la Vía Litoral contempla el soterramiento del tráfico rodado en la avenida Marítima desde el barranco de Santos hasta el comienzo de la avenida de Anaga. Esto permitirá la creación de una explanada peatonal de unos 2.000 metros cuadrados, libre de vehículos, que conectará la plaza de España y la zona portuaria, convirtiéndose en un espacio abierto al mar para el disfrute de los vecinos y visitantes de Santa Cruz.

Esta nueva fase de las obras, que ha producido el cierre de la circulación del último tramo de la avenida San Sebastián y el desvío de la avenida Marítima, viene motivado por la construcción de una rotonda de unos 28 metros de diámetro. Sin duda, el sacrificio valdrá la pena pero las incomodidades que sufren los conductores son más que palpables. Con estas nuevas obras quienes pretenden incorporarse a la avenida Marítima desde la avenida San Sebastián, para, por ejemplo salir de Santa Cruz o dirigirse hacia Muelle Norte, ya no pueden hacerlo por el cruce convencional, una barrera les impide el paso. Los numerosos peatones que, cada día y a todas horas caminan, pasean, hacen ejercicio o van en bicicleta por la arteria principal de la ciudad también sufren las incomodidades de las obras. Es imposible transitar por la avenida Marítima sentido plaza de España por la acera más cercana al mar porque se corta de manera literal poco antes de llegar al edificio de Hacienda.

Así, los viandantes se topan con una malla metálica del que cuelga un panel informativo de las obras de la Vía Litoral y los posibles itinerarios alternativos a pie. Un panel de tráfico les advierte de que han de cambiarse de acera para poder seguir su camino, a través de una pasarela habilitada para ello. Los usuarios del transporte público también se han visto afectados por esta nueva fase de los trabajos.
Transportes Interurbanos de Tenerife (Titsa) modificó desde el pasado martes el recorrido de acceso al intercambiador de Santa Cruz de Tenerife de varias líneas urbanas que al llegar al Mercado Nuestra Señora de África ya circulan por la avenida de José Hernández Afonso.

Además, las paradas del Tenerife Espacio de las Artes se han suspendido provisionalmente.