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La Policía ya investiga en el entorno criminal de Añaza

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

A la espera de que el minucioso trabajo que se lleva a cabo en el Instituto de Medicina Legal de Santa Cruz de Tenerife dé sus frutos, los especialistas del Cuerpo Nacional de Policía mantienen abiertas todas las hipótesis… incluida una investigación en el entorno delincuencial del barrio de Añaza, donde en la mañana del pasado domingo se halló un cuerpo sin vida desmembrado y calcinado.

Tal y como apuntaba este periódico en su edición del martes, el hecho de escoger un lugar como la barranquilla trasera al centro educativo de este popular barrio de la capital tinerfeña, así como ubicar la hoguera justo al amparo de una gran roca que por una parte protege del viento imperante en el lugar y por otra impide a los vecinos del bloque cercano divisar lo que ocurre, hace pensar a los especialistas que los autores del crimen (se estima que al menos sean dos, dadas las características del mismo) conocían con anterioridad la zona al detalle.

Análisis

Mientras tanto, los forenses se afanan en arrojar algún tipo de luz sobre el asunto, pero las horas pasan sin que nadie reclame al finado, lo que refuerza la hipótesis de que se trate de algún foráneo. A este respecto hay que apuntar la posibilidad de que, tal y como ya se produjo en dos ocasiones anteriores en esta misma Isla (San Miguel, la víctima sea una mula o correo de la droga al que hubo que abrir para recuperar los estupefacientes.

A buen seguro que las pruebas toxicológicas determinarán si el finado, como se presume, ya estaba muerto cuando se prendió fuego a sus restos (nadie oyó gritos, pero sí se notó el olor y hasta hubo quien vio las llamas) e incluso si ya lo estaba cuando fue trasladado al lugar, posibilidad reforzada por el hecho de que se hallasen cables finos o vergas en el cadáver encontrado el domingo.