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Manuel Segura: “Los centros de internamiento son fábricas de delincuentes”

El jesuita Manuel Segura Méndez es asesor y formador en educación. | SERGIO MÉNDEZ

INMA MARTOS | Santa Cruz de Tenerife

Manuel Segura Morales ha dedicado su vida al estudio y la rehabilitación de menores a través de programas de competencia social. Desde los 17 años ingresó en los Jesuitas y la mayor parte de su labor profesional la ha desarrollado entre Tenerife y Barcelona. En breve recibirá el título Honoris Causa por la Universidad de La Laguna y un reconocimiento a su extensa aportación como asesor y formador. Afincado en Cataluña, en la Isla cuenta con seguidores y el cariño de la comunidad educativa.

-Los primeros años como Jesuita en América estuvieron a punto de costarle la vida. ¿Cómo vivió el intento de atentado que sufrió en Paraguay?

“Decían que éramos comunistas, porque cualquier cosa que se hiciera por los pobres allí se consideraba de rojo. Ocurrió cuando mandaba Stroessner pero yo pienso que querían asustarme nada más, porque ayudé a una chica a salir del país. Por dos veces intentaron arrollarme con un coche, pero afortunadamente salí ileso”.

-Tras diez años en América le trasladaron a Tenerife. ¿Cómo fue su labor aquí, en la Isla?

“Fue la época más feliz de mi vida. Estuve 22 años dando clases en la Facultad de Magisterio y de Psicología. Al mismo tiempo trabajaba con niños y jóvenes delincuentes y en la cárcel, y conseguíamos muy buenos resultados”.

-¿Se puede rehabilitar a un delincuente?

“Sí. Cuanto antes se intervenga las posibilidades de éxito son mayores. La salud mental depende enteramente de las relaciones con los demás y tener competencias sociales es la clave en ese sentido. Todos tenemos que tener a alguien que se preocupe por nosotros, que nos quiera, si falta eso, la delincuencia es una de las salidas más comunes. La formación en la etapa de la niñez y la adquisición de valores en la infancia marcan el futuro de la madurez de una persona”.

-¿Qué opinión le merecen las cárceles y los centros de internamiento?

“Son fábricas de delincuentes. El internamiento no sirve para nada, aumenta el problema. En realidad en el sistema que tenemos no se recupera a los chicos. Hay que intervenir desde el primer momento y existen demasiadas trabas burocráticas que hacen difícil esta labor”.

-Ha hablado en algunas de sus publicaciones sobre la falta de valores de la sociedad…

“Los valores son fundamentales en cualquier ideología o religión. La felicidad está en querer y que te quieran y una vez que se tiene pan, más pan no hace feliz. La sociedad carece de valores como la justicia o la paz y la verdad”.

-¿Cómo entiende la corresponsabilidad de padres y maestros en la educación de los hijos?.

“El ámbito escolar es importante, pero el familiar lo es más. El cariño en la familia es fundamental. Muchos padres no están preparados para serlo. Antes de tener los hijos hay que meditar sobre su educación y sobre lo que ser padres significa. Yo veo mucha agresividad difusa en el ambiente de las familias. Esto se debe también a la estructura social. En algunos países se facilita que los padres dediquen tiempo a sus hijos, con ayudas sociales”.

-Usted emprendió el programa de asesoramiento de Calidad Educativa de Canarias en el año que abordaba los principales problemas de la educación como la desestructuración familiar, las drogodependencias o la delincuencia. ¿Qué fue de él?

“El proyecto duró cinco años en los que se formó a gran parte del profesorado de todas las Islas y se publicó mucho material al respecto. Pero es en Cataluña donde despertaron mayor interés y hoy, en otros muchos puntos de España, también doy los cursos”.