El Burro de Belfast >

Ni con Cepsa, por Karl McLaughlin

Partido aburrido y de muy poco fútbol el de ayer en el Heliodoro, contra unos visitantes que celebraron como una victoria el punto conseguido, lo que dice mucho de la reputación del Tenerife en las últimas semanas. Sin embargo, las reputaciones por sí solas no ganan ascensos y por mucho que hubiéramos querido apuntar otros tres puntos en el haber de García Tébar, hay que reconocer que el Tenerife no hizo méritos para ganar a un visitante escaso de recursos ofensivos pero bien armado para anular a sus rivales con una estrategia defensiva bien organizada. Desde el inicio del encuentro -lleno de imprecisiones y desorden por parte de ambos equipos- se tenía la sensación de que el 0-0 de la novena jornada no fue casualidad y tocaba repetir. Los albaceteños tienen tomada la medida al representativo y aunque resulta poco vistoso su juego, es más que suficiente para ir sumando puntos fuera de casa. Les venía como anillo al dedo el planteamiento de un Tenerife que parecía conformarse con jugar en corto, tocando mucho el balón lejos de la portería rival, creyendo quizás que encontrar la llave con la que abrir la lata era solo cuestión de tiempo. Sin embargo, el Tenerife no es el Barcelona: le faltó el último pase en demasiadas ocasiones y varios jugadores no estaban por la labor de recurrir a la imaginación, en vez de la costumbre, para desatascar la situación. A lo mejor alguno pensaba que la presencia de Cepsa en el palco del DIARIO DE AVISOS era suficiente garantía para sacar petróleo. Los demás sabemos, sin embargo, que las autorizaciones para ‘perforar’ no se regalan porque sí: se tienen que fundamentar con argumentos bien razonados. Por desgracia -estoy pensando en los 11.300 fieles espectadores que acudieron al Heliodoro (número equivalente, casi, a la población total de La Roda)- la propuesta futbolística del Tenerife no reunió esta condición imprescindible. Por suerte, otros campos petrolíferos (Vecindario, Conquense) resultaron ser más rentables ayer en términos de hallazgos favorables al Tete. Menos mal.