el dardo >

Prevenir > Leopoldo Fernández

Pítaco de Mitelene fue uno de los Siete Sabios de Grecia, el general que venció a los atenienses comandados por Frinón y pasó a la posteridad gracias a sus frases redondas y sentencias famosas, a las que se refiere Platón en su obra Protágoras. Una de sus citas más celebradas alude a la necesidad de que los políticos sean previsores y se anticipen a los acontecimientos, para no verse desbordados por éstos. “Es propio de los varones prudentes -afirma el gran pacificador heleno- precaverse de las adversidades antes de que vengan”. No sé si lo dijo pensando en los efectos perversos de una sequía prolongada, pero la verdad es que la frase le viene al pelo, más aún cuando en Canarias, con responsabilidad pública, dice ni pío, pese a la clamorosa falta de lluvias. Ni desde el Gobierno, ni desde los cabildos, ni desde los ayuntamientos. Como si viviéramos en el mejor de los mundos y no fuera urgente la adopción de medidas, a la vista de las consideraciones de la Agencia Estatal de Meteorología de que en las Islas no ha llovido ni la cuarta parte de lo que sería normal en el trimestre diciembre-febrero. Las balsas así lo reflejan también, ya que las de Tenerife no alcanzan, como promedio, el 35% de su capacidad. Algunas voces representativas del campo canario han manifestado su preocupación por esta coyuntura y han advertido sobre las pérdidas de cultivos en las zonas de medianías. Tamaña sequía, que no se recuerda desde los años 40, se va a llevar por delante varias cosechas, sobre todo de papas. Y de no llegar el agua con la inicio de la primavera, la situación devendrá en catastrófica. Para el conjunto del año hidrológico, el déficit de agua se sitúa en torno al 40%, y creciendo. Con una situación tan preocupante, que ya reclama ayudas para el sector agroganadero, se va a resentir el suministro de productos frescos -frutas y hortalizas sobre todo-, lo que a su vez se traducirá en una oferta menor y en precios más altos, así como en la sobrecompra de piensos para el ganado y daños colaterales en la fauna silvestre, incluidos los conejos. Aunque la desalación resuelva muchos problemas de abastecimiento, sería deseable que las autoridades aceleraran la terminación de varias obras hidráulicas pendientes y al tiempo lanzaran una campaña para inducir a la ciudadanía al ahorro en el consumo de agua para cualquier destino. Una utilización prudente del líquido elemento, cada día más caro de producir y más escaso en galerías y pozos debido al descenso del nivel freático, es deseable en todo tiempo y lugar, pero especialmente cuando la meteorología se muestra tan adversa y hasta la salud sufre los efectos de un tiempo seco de tan larga duración.