cd tenerife-sS de los reyes > el invitado al palco de ‘diario de avisos’

Sequía de alegría

Javier Davara (centro), junto a Juan Carlos Cabrera (derecha) y a Luis Ferreras, ayer, en el estadio. / SERGIO MÉNDEZ

ROMÁN DELGADO | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Esto es lo que tiene el fútbol, que te las crees muy felices y llega uno de los de abajo, de los que están muy abajo, y te saca los colores o te pone en tu sitio: en el antifútbol mismo. Al CD Tenerife ayer le quitaron la fiebre con goles, y poco más. Y ello se puede considerar normal porque este Tenerife, por lo que se puede apreciar en casa y por lo poco que se ve de lo que hace fuera, es como el sorteo de la lotería: te puede dar lo mejor, por ejemplo ante un grande, el Real Madrid Castilla, y te puede dejar mirando a los celajes, lo que consiguió ayer mismo con la pachanga que les salió a sus jugadores profesionales ante el equipo madrileño del Sanse, casi un Tercera División, se dijo en papel impreso.

Siempre se comenta que el fútbol es humildad (“el fútbol es fútbol”, qué estupidez), pero también es, por lo menos en el caso de este CD Tenerife, frialdad, hielo, inoperancia, aburrimiento, desolación… Y tantas otras cosas más que en la noche de ayer estuvieron en boca de casi 10.000 almas; 10.000 personas que optaron por ver el bodrio de partido que hizo el Tete, una aglomeración de gente que, por lo que se ve, no mereció ni la pedrea.

Las aficionados que ayer noche se atrevieron a ir al estadio del CD Tenerife no eligieron el mejor día para ver fútbol y victoria del equipo local. Ni por asomo. Y esto mismo es, por cierto, lo que piensan las personas que mantuvieron ayer la tradición del DIARIO DE AVISOS de seguir y apoyar al representativo desde el palco de esta cabecera en el graderío de San Sebastián.

El invitado de ayer fue Javier Davara, director gerente de Teidagua, que, por decirlo sin muchos rodeos, quizá no eligió el mejor día; o mejor, quizá no se le invitó el mejor día. Pero, bueno, ya dijimos que esto del Tenerife y la Segunda B es como la lotería, ¿verdad?

Davara, pese a no haber mucho frío en el ambiente, permaneció helado, como el director general de DIARIO DE AVISOS, Juan Carlos Cabrera, o como el mismo director Comercial de la casa, Luis Ferreras. Todos pasamos frío, y más fríos nos quedamos conforme el estadio se iba despoblando y daba pie a que el calor humano dejara de calentar la fiesta en un recinto donde todos los blanquiazules eran, por así decirlo, la alegría de la huerta. La sequía de ayer se transforma en gran aridez si se mira a lo que hizo el Lugo y el Castilla; la sequía de ayer es mucha tristeza si lo que sólo se es capaz de dar se llama pánico o absurdo; la sequía de ayer es un chorro de agua fresca gracias a que la compañía en el palco pone lo que quita el fútbol: la esperanza del regreso a la victoria y la alegría de la estancia entre amigos.