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Sin excusas, por Óscar Herrera

Este domingo, cuatro de marzo, a las 14.00 horas, sabremos si el Tenerife tendrá opciones de terminar la liga primero de su grupo o no. Con más de tres meses de campeonato por delante, se verá si, en lo que queda, aspiramos al liderato o habrá que conformarse con otras posiciones. Sabemos todos de la importancia de acabar la temporada regular como primero. No garantiza el ascenso, pero allana mucho el camino. Es un atajo a Segunda División que sería conveniente coger. Ganando al Real Madrid Castilla las opciones seguirían intactas. Un empate, y sobre todo una derrota, alejaría al equipo casi definitivamente de tal objetivo.

De ahí la importancia del partido. De ahí que no haya excusas para no acudir al Heliodoro y hacer una olla a presión favorable a los intereses del Tenerife.

En la medida de lo que es esta categoría semiprofesional, es un partido grande y atractivo. Ya lo dije en agosto, en esta columna de opinión y en Teide Radio: el filial del Real Madrid es el mejor equipo del grupo y el claro rival por el primer puesto, y seis meses después se está viendo que es así. Pero tenemos la oportunidad, y hasta la obligación, de pelearle el liderato y que no estén cómodos con diez u once puntos de ventaja sobre un rival como el CD Tenerife.

El domingo deberían confluir en el estadio todas las corrientes y simpatías o fobias. El seguidor del Tenerife porque su equipo se la juega; el simpatizante merengue porque si quiere volver a disfrutar del verdadero Real Madrid por la Isla, debe sumar y apoyar los intereses blanquiazules del Tete; el barcelonista porque todo lo que le huela a blanco ya se sabe, y este es un partido perfecto para ser más culé. Pero, sobre todo, los genuinos y verdaderos birrias de corazón, debemos crear un ambiente lo más propicio y caliente posible para desde la grada ayudar y aportar para lograr un triunfo.

Es el partido más importante de momento de la temporada, los habrá mas decisivos, pero esos están todavía por llegar. Éste es El Partido, y como tal tenemos que ir al Estadio con el animo encendido y volver a crear esa atmósfera mágica que envuelve al Heliodoro en partidos clave. En Segunda B también es posible y parafraseando a Andrés García Tébar: este domingo tenemos que coger una jeringuilla e inyectar la palabra apoyo en cada butaca del estadio. ¡Vamos Tenerife!