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Tebarmorfosis, por Óscar Herrera

El partido de ayer en el Heliodoro sirvió para demostrar ciertas cosas y despejar algunas dudas: por ejemplo, que Razak es portero y para balones. Entre todos habíamos contribuido, sin ser conscientes de ello, a sembrar dudas sobre un jugador al que no habíamos visto jugar. Y claro, se creó la impresión de que no iba a parar ni el tranvía en Fundación cuando el tranvía para en todas. No lo conozco, pero las referencias de sus compañeros y entrenador hablan de un jugador con total predisposición al trabajo diario aunque apenas juegue unos minutos en todo el año. Por otro lado, el partido también sirvió para retratar a Andrés García Tébar, y sale bien parado. 5 triunfos en 6 partidos son datos como para creer en el efecto Tébar y su capacidad grupal. Es cierto que el estilo de este Tenerife no es el ideal, pero sigo insistiendo que es un asunto mas de plantilla que de entrenador. Ahora bien, Tébar ha dotado al equipo de intensidad, de garra, de una ambición de la que carecía con el anterior entrenador. El Tenerife de Calderón era un equipo apocado y amanerado, un equipo acomplejado. Ahora la Tebarmorfosis ha hecho un Tenerife de carácter ganador y competitivo, capaz de remontar resultados adversos ante rivales como Albacete o Castilla, y capaz de partirse la cara con quién sea en busca del resultado mas óptimo. Y eso para un entrenador de perfil bajo y modesto como el manchego y en un club como el Tenerife es más de lo que parece. A pesar de su desliz verbal en la previa del Montañeros, me gusta el perfil de este entrenador.

La otra duda que despejé ayer fue la del nivel del Tenerife en partidos exigentes ante rivales exigentes. Puse el ejemplo de la comparativa pugilística y la comprobación de ver si el equipo se comportaba como un boxeador de la talla y el pesaje de Evander Holyfield o lo hacía como un simulacro de púgil al estilo Poli Díaz, con mucho foco pero poca pegada. Y salió un Tenerife peso pesado, y eso ante la perspectiva de un partido a vida o muerte de play off en pocos meses es un detalle más que alentador.

Y todo ante el líder y con ausencias tan visibles como las de Sergio, Kitoko, Ferrán Tacón o Luismi Loro, y son condicionantes para subir la autoestima y crecer como conjunto.

Y todo ello en la inigualable y única esencia del Heliodoro, ante mas de 13.000 espectadores ávidos de ser felices con su equipo.

Estamos en el camino, sigamos construyendo el trayecto hacia lo perdido. Hay veces que el perfil bajo hace mucho más que el pedigrí. Y este es uno de ellos, mi instinto me dice que García Tébar será capaz de guiarnos en la senda, a pesar de su perfil y de sus incontinencias verbales ocasionales.