tribunales >

Testigos aportan datos sobre la posible ingesta de alcohol de Eduardo el día de los hechos

INMA MARTOS | SANTA CRUZ DE TENERIFE

La aportación de los testigos en el segundo día de la vista oral en la Audiencia Provincial sobre la muerte violenta de una mujer en Guía de Isora el 12 de mayo de 2009 a manos de su exmarido fue casi nula. No obstante, dos de los testigos, la camarera del bar al que acudieron el acusado, Eduardo García, y la víctima, Carmen Rosa Dorta, en la mañana del día de autos, y la cajera de un supermercado en el que ambos hicieron una compra “sobre las dos de la tarde”, arrojaron algunos datos sobre el estado de embriaguez al que pudo estar sometido Eduardo.

La camarera afirmó que el día de los hechos, Eduardo había consumido al menos cuatro chupitos de Jägermeister (35% de volumen de contenido alcohólico). La camarera llegó a su lugar de trabajo a las diez de la mañana, aunque indicó que ambos se encontraban allí desde antes, por lo que no pudo precisar si Eduardo había bebido algo más antes de la hora señalada. Asimismo, la camarera presenció como Eduardo y su exmujer forcejearon en la terraza del bar, supuestamente, “porque ella no quería que él bebiera más”.

Asimismo, la siguiente testigo, cajera del supermercado Altesa, afirmó y, según Plácido Peña, letrado de la defensa, “el ticket de compra lo respalda”, que los acusados compraron cuatro botellas de vino sobre las 14.30 horas. Tanto la camarera como la cajera, sin embargo, declararon que no notaron en la pareja signos de embriaguez. Peña, por su parte, aseguró que “las botellas de vino se encontraron vacías en el domicilio de la víctima”, en donde horas después se halló el cuerpo de la mujer.

Esto se desvelará mañana, jueves, cuando toque testificar a la policía científica y se presenten las pruebas periciales. Una vez finalizada la sesión, Plácido Peña declaró a DIARIO DE AVISOS que “Eduardo tenía que estar muy borracho para destrozarla como lo hizo; si no, no se entiende”. En este sentido, el letrado (que arguye como tesis que se trató de un homicidio atenuado), sostuvo que Eduardo además del alcohol, “había tomado 20 mg. de un medicamento para la depresión”.

“La amenazó de muerte”

Antes, había declarado la hija común de la expareja, Noelia García Dorta, quien tratando a su padre de “este señor”, durante todo su testimonio, dirigió sus declaraciones al supuesto maltrato al que había sido sometida su madre “durante toda la vida”. “A mí no me había amenazado de muerte porque yo le hacía frente, pero a mi madre sí”, expresó fuera de la sala. En otro juicio que se celebrará con posterioridad se juzgará a Eduardo por este hecho, dado que el actual se centra solo en la muerte de Carmen Rosa. Así lo hizo constar el juez presidente durante toda la sesión, cuando alguno de los testigos, letrados o la fiscal de violencia de género se referían a aspectos de maltrato.