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De abuelos> Mario Santana*

Las abuelas son noticia. La baronesa doña Carmen Cervera de nuevo será abuela, si Dios quiere. Aunque ella afirma no poder relacionarse con su actual nieto porque se lo impiden. También será abuela doña Purificación Martín Aguilera, conocida artísticamente como Norma Duval. También es abuela mi hermana, su vecino y una importantísima parte de nuestra sociedad. Esas personas son importantísimas en número. Pero más importantes aún por la función social que desempeñan. En ocasiones porque sufragan con su pensión la hipoteca de sus descendientes, y otras porque van a buscar al cole a sus nietos. Siempre puentes de comunicación entre hijos y padres. Y sin pedir nada a cambio. Bueno, casi nada: basta un beso.

La relación de los nietos con sus abuelos siempre ha sido entrañable. Y dolorosa su marginación en los divorcios de los hijos, a la sazón padres de sus nietos. En muchos casos los abuelos mendigan un ratito de parque y pelota. Incluso los que se sienten ultrajados preguntan como es posible que no tengan derecho a ver a sus nietos. Y si lo tienen.

Antes de 2003 el Código Civil (CC) ni siquiera les reconocía como parte interesada en los procedimientos de divorcio en que se vieran involucrados sus nietos, y solo intervenían cuando los padres de los niños no eran aptos para asumir la guarda de los niños. Estamos hablando de padres drogadictos, enfermos mentales, etc. Pero aún así el Código Civil no les daba un trato especial, ni les reconocía expresamente como personas idóneas para asumir la guarda y custodia de sus nietos. En tales casos el artículo 103 establecía que “los hijos podrán ser encomendados a otra persona y, de no haberla, a una institución idónea”.

Es a partir de 2003 cuando el Código Civil da entrada a los abuelos. Y a partir de 2005, ya de forma clara y rotunda. En la actualidad los abuelos si tienen derecho a mantener una relación estable con sus nietos. Así lo establece el artículo 160 CC cuando afirma que “no podrán impedirse sin justa causa las relaciones personales del hijo con sus abuelos”. Si el divorcio es de mutuo acuerdo, deberá presentarse al Juzgado un convenio en el que se regulan cuestiones como la pensión de alimentos, la guarda y custodia de los niños, y el régimen de visitas. Pues bien el artículo 90.B posibilita la inclusión de “el régimen de visitas y comunicación de los nietos con sus abuelos”. Pero si el divorcio no es de mutuo acuerdo, sino “de uno contra otro”, entonces entrará en juego el artículo 94, conforme al cual “el juez determinará previa audiencia de los padres y de los abuelos, que deberán prestar su consentimiento, el derecho de comunicación y visita de los nietos con los abuelos”. No tienen razón las abuelas mediáticas cuando afirman no poder ver a sus nietos porque la nuera se lo impide. Mire Vd., para que una abuela se relacione con su nieto solo es necesario el deseo de hacerlo. Y en último extremo, siempre podrá reclamarlo ante el juez. Por Derecho.

*Letrado / abogado@mariosantana.es