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Detenido por simulación de delito un menor que denunció un secuestro exprés

EFE | Burgos

El Cuerpo Nacional de Policía ha detenido a un menor en Burgos que había denunciado haber sido víctima de un secuestro exprés, cuando en realidad había pasado la noche fuera del domicilio porque supuestamente había cometido un robo en compañía de unos amigos, por lo se le considera autor de simulación de delito.

La investigación comenzó el pasado miércoles día 11, cuando los padres del menor denunciaron en una comisaría del Cuerpo Nacional de Policía la desaparición de su domicilio de un menor de 16 años, ha informado hoy la Subdelegación del Gobierno en Burgos.

El chaval apareció a las pocas horas y aseguró que había sido víctima de una detención ilegal y de maltrato por parte de cuatro personas, tres varones y una mujer, que le retuvieron, maniatado, en un local próximo a la ciudad de Burgos.

El menor, en el interrogatorio que se le practicó en la comisaría de Burgos, realizó una pormenorizada descripción física de las personas que denunciaba que le habían secuestrado y de los vehículos que habían utilizado para trasladarle a ese lugar.

Además, apuntó como posible causa de su secuestro la coacción para que no delatase a las otras personas con las que este menor había perpetrado un robo en la iglesia de Orbaneja Río Pico (Burgos) el pasado mes de marzo, delito por el que fue detenido entonces por la Guardia Civil.

Sin embargo, los datos que aportó eran tan genéricos que los investigadores no pudieron seguir una línea clara de investigación de los hechos.

Los investigadores lograron identificar el lugar donde el menor dijo haber estado secuestrado, que no reunía condiciones para mantener a una persona oculta contra su voluntad, y no lograron encontrar a ningún testigo del momento en que fue llevado allí el chaval, pese a que ocurrió a pleno día en una zona concurrida.

Los agentes observaron también que pese a lo manifestado inicialmente por el facultativo del hospital que atendió al menor de sus heridas, éstas no parecían cuadrar con las erosiones que se pueden producir al inmovilizar a una persona, por lo que decidieron pedir al chaval que aclarase algunos extremos de su declaración.

Finalmente, el menor reconoció que todo lo dicho inicialmente era mentira y que lo que había ocurrido es que, junto con cuatro amigos, había entrado a robar a un merendero cerca de la ciudad y, cuando estaban dentro de la finca, fueron sorprendidos por un perro guardián.

En la huida, se golpearon repetidamente contra los objetos del merendero y la valla perimetral, antes de refugiarse en otro local cercano, donde permaneció hasta el día siguiente, tras asegurarse de que ni el perro ni ninguna persona estaba cerca.

Cuando llegó a casa, estaba tan magullado y cansado que se quedó dormido en la entrada, donde le encontró su padre, al que no quiso decir que había estado robando.

El joven ha sido detenido por simulación de delito y puesto a disposición de la Fiscalía de Menores de Burgos.