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El Banco de España cree que el crédito no fluirá sólo con la reestructuración

EUROPA PRESS | Madrid

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha admitido hoy que en la reestructuración financiera “aún quedan muchas cosas por hacer” y, aunque es “absolutamente necesaria”, ha advertido de que “no es suficiente por sí sola para que el crédito fluya”.

El crédito no mejorará mientras no aumente la demanda solvente, ha explicado, y por eso son “imprescindibles” más reformas ya que “no es probable que veamos pronto una fuerte recuperación de la economía española”.

En su intervención en el XIX Encuentro del sector financiero, organizado por Deloitte y ABC, Fernández Ordóñez ha instado a que España siga mejorando su competitividad y ha dicho que todo lo hecho en el sector financiero, en el que augura más fusiones en los próximos meses, no será suficiente si la economía empeora.

Si la economía se recupera, será más que suficiente lo hecho, pero si la economía empeora más de lo previsto, habrá que seguir aumentando y mejorando el capital lo que sea necesario para seguir contando con entidades sólidas, ha añadido.

Además, ha justificado que la reestructuración se ha dilatado porque no ha habido un “banco malo”, sino que siempre se trató de utilizar la menor cantidad posible de recursos públicos y de minimizar el tiempo de presencia del Estado en las entidades.

Aunque quedan muchas cosas por hacer, el gobernador ha asegurado que “ya queda poco” para completar la reestructuración y ha considerado que pese a que la disciplina europea, que obliga a subastar las entidades intervenidas, puede resultar “incómoda”, es beneficiosa.

Garantiza que las subastas de entidades se abren a todos los interesados y “se asigna mejor el dinero del contribuyente”.
A pocos meses de terminar su mandato, Fernández Ordóñez ha elogiado la labor del Banco de España, que ha tratado de buscar soluciones privadas durante todo el proceso, “lo cual exige convencer” y lleva bastante más tiempo.

En la reestructuración financiera, ha explicado, se frustraron alternativas interregionales y se optó por regionales, que eran “claramente peores” que las sugeridas por el Banco de España. Una afirmación que sonó a crítica para los propios gestores de las entidades y también para algunos gobiernos autonómicos.

En cualquier caso, ha vuelto a insistir en que los problemas financieros se concentraban en un conjunto bien delimitado de instituciones pequeñas y medianas, y ha subrayado que los grandes bancos españoles “ni requerían ni requieren ayuda”.

Frente a quienes defienden que debió haber más dinero público en la reestructuración financiera, Fernández Ordóñez ha dicho que dada la situación de las finanzas públicas de España, “un súbito aumento del déficit público podía haber llegado al colapso o a la intervención de toda la economía española”.

Además de los avances en la reestructuración financiera, Fernández Ordóñez ha destacado el ajuste del déficit corriente de España en los años de la crisis, que ha pasado de casi el 10 % en 2008 a cerrar el pasado año con un déficit del 3,7 %.

Y ha pronosticado que en 2012 la balanza podría estar en equilibrio porque en los últimos años España ha visto crecer sus exportaciones por encima de lo que lo han hecho las de Francia, Italia o la misma Alemania y esto no debería empeorar en los próximos años.

Por otro lado, también ha elogiado la reforma laboral porque permite especialmente a los trabajadores y los empresarios acordar libremente cómo ganar competitividad.