El cotarro > JOSÉ CARLOS MARRERO

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Días de Gobvnolas

Comienzo El Cotarro de hoy con un reconocimiento en positivo. El desinquieto consejero del Cabildo Insular de Tenerife Efraín Medina me dijo que en estos tiempos complicados hay reconocer y valorar a los empresarios que le echan imaginación a la innovación y logran dulces iniciativas como las govinolas (sí, con ‘v’), hechas realidad con la participación en su proceso de elaboración de los vinos de Tenerife. Las govinolas han sido el final feliz de una idea puesta en marcha por Antonio Díaz, el joven propietario y director de Pastelería Díaz y, a la vez, el comienzo de un apasionante proyecto que se presentó oficialmente el pasado miércoles y que, por aquello de la participación de los vinos de nuestra isla, el acto contó también con la presencia (cosa que le honra) de José Joaquín Bethencourt, consejero insular de Agricultura del cabildo tinerfeño.

Pobrecita Alison

Agoniadita estaba el pasado martes la buena de Alyson López-Mederos, la diligente y profesional jefa de Prensa del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, a la que, en un tumulto de recogida de chiquillos al terminar el horario escolar, se le cayó el teléfono móvil de última generación que, en décimas de segundo, voló… La pobre Alyson estaba de los nervios imaginándose a un hacker de móviles escudriñando entre los sms, los whatsApp, o los e-mails guardados en el dispositivo, por no decir en la importante agenda de números secretos de teléfonos de políticos y periodistas… Menos mal que la precavida Alyson López-Mederos siempre tenía su móvil con el bloqueo de seguridad activado y, aún así y todo, se plantó en minutos en la Comisaría de Policía, donde presentó la oportuna denuncia por robo, al tiempo que daba de baja la tarjeta SIM del aparato y se bloqueaba el número desde la operadora. Entonces, respiró… Alyson es, probablemente, de los que conozco, uno de los mejores ejemplos de lo que debe ser un profesional y eficiente jefe de Prensa.

Consejo en positivo

Tras la avalancha de información y críticas aparecidas en varios medios (incluido El Cotarro de DIARIO DE AVISOS), el presidente del Consejo Social de la Universidad de La Laguna y parlamentario de Coalición Canaria, José Miguel González Hernández, convocó reunión plenaria el pasado 22 de marzo (con un solo y curiosísimo punto en el orden del día), reunión que, por lo que he sabido, se convirtió (creo que injusta y equivocadamente) en un juicio sumarísimo a la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de La Laguna (AAAAULL) en la persona de su buen presidente y mejor persona, Zenaido Hernández Cabrera. Tengo muchas cosas que contarles desde la ya famosa comida organizada por la AAAAULL en el Casino de La Laguna hasta estos días, pero, como El Cotarro está pensado para desengrasar la información tras una dura semana, mejor escribo un artículo de opinión aparte y ya les cuento y les doy un Consejo… en positivo.

Triplete solidario

Como positivo y por triplicado ha sido el gesto solidario de la propia Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de La Laguna que, dado que este año quedó desierto el IX Premio a los Valores Humanos en la Universidad de La Laguna José Luis García Pérez, Zenaido Hernández y su junta directiva acordaron por unanimidad, ante la grave situación económica y social que padecemos, distribuir a partes iguales la cuantía del premio, 1.500 euros, entre Cáritas Diocesana, el Banco de Alimentos y Cruz Roja. En la foto que les pongo pueden ver a Zenaido Hernández entregando el donativo a la presidenta del Banco de Alimentos de Tenerife, Ana Baena, en compañía del secretario de la AAAAULL, Alberto Brito.

Vida del Padre Anchieta

Y por si les pareciera poco, dentro de su programa de mecenazgo, la AAAAULL está colaborando desde hace tiempo con la Universidad y desde el año 2004 al 2010 han aportado 18.190 euros, y sólo en el año 2011, nada menos que 7.045 euros. También ayuda con la compra de libros para incrementar el Patrimonio de nuestra Universidad y este año ha donado una pieza singular que viene a completar la bibliografía que la ULL posee sobre el querido beato José de Anchieta… Se trata de la edición príncipe de Vida do veneravel Padre Joseph de Anchieta da Companhia de Jesu… composta pello P. Simam de Vasconcellos, impresa en Lisboa por João da Costa en 1672. ¡Para que luego pongan en duda el buen hacer de Zenaido Hernández y su gente, en favor y defensa de nuestra ULL!

Entierro y tradición

En La Laguna profunda, sobre todo en la llamada Villa de Arriba, dependiente de la parroquia Matriz de Nuestra Señora de la Concepción (sede provisional de la Catedral), cuando se celebra un entierro el fallecido no termina de ser del todo despedido, si las honras fúnebres no se rematan en alguna de las tascas cercanas, brindando respetuosamente por su memoria. Testigos de esta tradición han sido la desaparecida tasca La Oficina, la histórica Casa Maquila o la popular Artillería, más conocida últimamente como Casa Basterra, con Javier Basterra al frente, gran cocinero y canarista de pro… Y, dicho sea con todo respeto, la tradición no se iba a romper porque el hecho de que el difunto hubiera sido todo un obispo. Y, por tanto, varios grupos de laguneros cumplieron con el ritual de despedir al bueno de don Felipe Fernández, brindando por su persona y por todo lo bueno que hizo y nos dejó.

Sepultureros ejemplares

Y uno de esos grupos fue el protagonizado por el equipo de sepultureros de la UAC, la Unidad Administrativa de Cementerios del Ayuntamiento de La Laguna, que depende del primer teniente de alcalde, Javier Abreu, y que tienen como jefe del servicio al veterano Bernardo Iglesias. Hay que decir que, atendiendo a la petición del canónigo deán de la Catedral, Julián de Armas, que necesitaba unos cualificados profesionales del oficio, el concejal Javier Abreu (en un gesto que le honra) no dudó en ofrecer los servicios de sus profesionales, quienes, de forma voluntaria y altruista, estuvieron dispuestos desde el primer momento. Y también con el conocimiento y bendición de don Julián, concluida la sepultura, todos los componentes del ejemplar equipo (los siete sepultureros y su jefe de servicio) no dudaron en aceptar la invitación de un lagunero de toda la vida y, juntos, remataron la faena reponiendo fuerzas en la Artillería de Javier Basterra, donde se brindó con todo respeto (yo mismo fui testigo de ello) por la memoria del querido y recordado don Felipe, que ya en paz descansa.