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El Museo de la Naturaleza y El Hombre expone restos óseos de una cueva sepulcral de Tacoronte

El hallazgo fortuito de la cueva sepulcral se produce a finales de 1999 al realizar labores de saneamiento en el acantilado de Mesa del Mar. | DA

EUROPA PRESS | Santa Cruz

El Museo de la Naturaleza y el Hombre del Cabildo de Tenerife ofrece este mes de abril, en su actividad ‘La pieza del mes’, restos óseos encontrados en una cueva del acantilado de Mesa del Mar, en el municipio de Tacoronte.

La pieza que se presenta fue hallada en el sector este del yacimiento, en conexión con otros huesos que formaban parte del mismo individuo. Su extraña morfología, debida a la fusión ósea producida por una fractura fue, desde un primer momento, motivo de interés científico.

El objetivo de esta curiosa actividad, que se puso en marcha hace algunos meses por parte del Organismo Autónomo de Museos y Centros -de martes a domingo, desde las 09.00 hasta las 19-00 horas-, es el de acercar a los visitantes, de una manera divulgativa y comprensible, a algunos objetos o especímenes singulares que se conservan en los almacenes de colecciones y que no están expuestos al público.

Esta acción se desarrolla en el Museo de la Naturaleza y el Hombre y en el Museo de Historia y Antropología de Tenerife. La pieza seleccionada y expuesta en cada museo se exhibirá, pasado el mes, en el otro, y viceversa.

El hallazgo fortuito de la cueva sepulcral se produce a finales de 1999, en el acantilado que por el norte cierra la Playa de la Arena, en Mesa del Mar (Tacoronte). El descubrimiento fue notificado a la autoridad competente, quién realizó la recogida de parte de los huesos.

Restos humanos

Tras su estudio, en los laboratorios del Museo Arqueológico de Tenerife e Instituto Canario de Bioantropología (OAMC) del Cabildo de Tenerife, se confirmó la existencia de, al menos, dos individuos adultos y dos infantiles, constatándose, además, la presencia en el lugar de un número indeterminado de restos humanos in situ.

En el transcurso de la excavación arqueológica, la exhumación de los restos óseos se convirtió en una tarea de gran complejidad técnica debido a la enorme concentración y superposición de los cadáveres.