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El paquete 90-60-90> Jorge Bethencourt

Leí que el Gobierno tenía un paquete de medidas extraordinarias. Yo no le veía nada extraordinario a los paquetes de los señores ministros, dicho esto con mucho respeto y sin resistencia pasiva. Luego pensé que las medidas extraordinarias se podrían referir a Soraya. Pero unas medidas extraordinarias serían 90-60-90 y nuestra eficiente vicepresidenta es más bien del modelo 60-90-60, que está muy bien, pero no es extraordinario.

Al fin, la cruda realidad me desahució del cómodo error donde habitaba. El paquete que los paquetes del Gobierno estaban poniendo en marcha nos tenía a nosotros como objetivo. Continuando con lo que es ya una larga tradición, los conservadores han asaltado el bolsillo de la clase media. Pero aportan la novedad de que están decididos a pacificarla por la fuerza.

Como el lenguaje es muy cochino, en el sentido de que come todo lo que le echen, se han inventado otro término imposible: la resistencia pasiva. Resistir al empuje de una fuerza, como bien sabe Pepe Segura, sólo se puede conseguir con la aplicación de una fuerza igual y opuesta. Descontando el rozamiento, claro, porque en un Gobierno donde esté Gallardón el rozamiento está sometido a una violencia estructural que lo hace prácticamente despreciable (al rozamiento).

Suponer que la manada de ovejas que componen el cuerpo social de este país va a ejercer alguna fuerza para resistirse a algo, es desconocer el manso y plácido carácter de este pueblo protestón que no hace más que balar un poco cuando le esquilman la leche y le ordeñan la lana.O viceversa. Delitos por aquí, si te resistes, si opinas, si abortas, si pagas con billetes de curso legal… Impuestos por allá para seguir pagando la fiesta pública. Subida de las gasolinas, la comida, la,ropa, los intereses de la hipoteca. No vinieron para hacer la revolución, sino para hacer de buen contable que va a poner la caja en orden haciendo que los de siempre paguen lo que los de siempre rompen.

ZP, el caballero de la doliente figura y el trolero más brillante de la casa después de Adolfo Suárez, se gastó lo que no teníamos. Y el nuevo enteco presidente ausente va a hacer que lo paguemos con sangre, sudor y lágrimas. Todas nuestras, naturalmente. Ese era el gran paquete. Seguir el saqueo del trabajo, de las pymes y autónomos, para mantener el nivel de bienestar de la banca y la burocracia. Era un paquete bomba. Manda huevos, que diría Trillo.

Twitter@JLBethencourt