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“El único objeto punzante que he tenido es un micrófono”

Przemyslaw Krzystof Lenkiewics, vegetariano, budista y “embajador del amor puro”, en la plaza de San Pedro de Güímar. / NORCHI

NORBERTO CHIJEB | Güímar

No le gustan que le llamen el Polaco, pero es que su nombre se las trae: Przemyslaw Krzysztof Lenkiewicz. Tiene 34 años, habla ocho idiomas, ha trabajado como fisioterapeuta y músico y desde hace año y medio vive en Güímar, en donde se siente feliz, pese a que ahora, “tras lo publicado en DIARIO DE AVISOS el martes, tengo miedo”. Aclaró -de hecho acudió al día siguiente a la Policía Local- que “no estoy buscado por la Justicia y si me quieren encontrar saben dónde vivo”, en esa casa que él ha bautizado, visiblemente, como Embajada del Amor Puro.

Reconoce, eso sí, que ha sido denunciado por un vecino y que a veces sale desnudo al exterior de ese inmueble abandonado hace diez años que él ocupa ahora, pero “nunca he sido un exhibicionista”, ni mucho menos va por el Malpaís del Cernícalo con un objeto punzante en la mano, como consta en la denuncia que un vecino interpuso contra él hace unas semanas. “El único objeto punzante que he tenido es un micrófono”, afirma. Pzrzemyslaw Krzystof Lenkiewicz, “Lenny para los amigos”, acudió este jueves a la plaza de San Pedro, en el centro de Güímar, acompañado de su novia y un amigo y lo hizo vestido con pantalón corto y camisa negra. Se le mostraba inquieto y preocupado por la trascendencia que puede tener el artículo que publicamos en nuestra edición del martes, pero a la vez con ganas de aclarar que él no es ningún delincuente o que esté buscado por la Policía o Guardia Civil. “La verdad siempre sirve y la mentira tiene cortas patas y siempre cae”, afirma cuando se refiere a los bulos que sobre él han creado algunos vecinos, algunos de los cuáles viven a más de 400 metros de donde se encuentra esa casa que él habita desde hace un año. Antes vivió en Los Cristianos y en Santa Cruz y reconoce que vino a Tenerife “a buscar sol y la tranquilidad que necesita un budista”. Para él el budismo es una filosofía, no una religión, y proclama “paz y amor” a semejanza del movimiento hippy de los años 60 en California.

Denuncias

Incidiendo en las denuncias presentadas sobre él y de las cuáles este periódico tiene copia, el Polaco reconoce que le denunciaron una vez, pero explica que fue porque “arranqué una plantas de un terreno cuyo dueño no tenía ni idea que eran venenosas” y además, afirma que “a ese señor le denuncié porque tiene en un terreno cerca de mi casa perros abandonados y en mal estado y en su casa tiene otros amarrados con cadenas”, dando a entender que la denuncia contra él puede ser una venganza, porque no tiene conocimiento que haya sido denunciado por okupa, porque “la casa donde vivo lleva abandonada hace diez años y su dueño murió”, afirma.

Obtener la nacionalidad

Lenkiewicks dice sentirse desprotegido porque “nadie me arregla los papeles, a pesar de ser comunitario desde 2008”, pero que al no haber consulado de Polonia en Tenerife no dispone aún del pasaporte que le robaron en abril de 2011. “He ido a Extranjería y no me han querido atender, ni tampoco funciona el el consulado en Las Palmas”.

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Quiere casarse

Nacionalidad española. Lenny quiere obtener la nacionalidad española porque “quiero seguir aquí, casarme con mi novia y vivir con sus tres hijos”, señala ante la tierna mirada de Candy, su novia güimarera.

Músico y fisioterapeuta. Quiere arreglar sus papeles, porque sin ellos “no puedo ejercer como fisioterapeuta, ni tener otro trabajo”, aunque reconoce que ya ha actuado, como músico, en la Casa de la Juventud de Güímar.

Sin causa de búsqueda. Carlos Romero, concejal de Seguridad, admitió ayer que el Polaco no ha cometido delitos como para detenerle, aunque está vigilado por su condición de okupa.

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