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Gabriel Mato: “La captura en Marruecos está lejos”

Gabriel Mato Adrover, eurodiputado canario del PP. / DA

ROMÁN DELGADO | Santa Cruz de Tenerife

Gabriel Mato Adrover, como siempre en toda su etapa de responsable público, está que no para: hoy en Los Rodeos, luego en La Palma, más tarde en Madrid… Que si Bruselas, que si Estrasburgo… Es un incansable, pese a no tener necesidad de eso. Pero se trata de compromiso y de voluntad, y de mucha fuerza para contribuir a buscar, hoy desde el Parlamento Europeo, soluciones a los problemas de España y, de manera muy especial, a los de Canarias. En esta entrevista, concebida para hablar de actividad extractiva debido a la condición del entrevistado de presidente de la Comisión de Pesca en la Eurocámara, Mato se muestra sensato, comedido y optimista, como siempre, pero esta vez quizás algo menos. Las cosas no las ve claras, sobre todo sobre los acuerdos de pesca aún por renovar con Marruecos y Mauritania, pero “habrá que pelearlos”, asegura. Es su sino, y no renuncia a él. Gracias a la red, al e-mail y a que hay vuelos que no se retrasan, este intercambio ha sido posible, también por la bondad de Mato, que ha respondido a un cuestionario remitido por correo electrónico. El resultado es el que se acompaña, sin corte alguno. Quizás pinten bastos. Vean…

-Imagino que para usted ha sido un gran reto llegar a presidir la Comisión de Pesca en el Parlamento Europeo, un sector tan relevante en España, y además hacerlo tras coger el testigo de Carmen Fraga, también del PP y una persona muy vinculada a las actividades extractivas y su industria afín, en parte por su condición de gallega. ¿Qué se encontró al aterrizar y cuáles son hoy sus prioridades? Entre éstas, ¿díganos en qué lugar se halla Canarias?

“Haber sido elegido como presidente de la Comisión de Pesca en el Parlamento Europeo es, por encima de todo, un honor, y también un gran reto en un momento en el que el Parlamento Europeo ha adquirido una notable importancia y decide en igualdad de condiciones que el mismo Consejo de Ministros. Además, haber sustituido a alguien como Carmen Fraga, un lujo de presidenta por sus conocimientos, capacidad y experiencia, añade a mi elección un plus de responsabilidad y a la vez de ilusión y compromiso. Hoy nos enfrentamos al hecho de que la Política Pesquera Común (PPC) está en proceso de reforma, con lo que ahora es el momento ideal para cambiar las cosas. Tenemos la oportunidad de influir en un paquete de medidas para garantizar el futuro de este sector, no sólo asegurando el empleo de nuestros pescadores, sino también la sostenibilidad de los caladeros, la comercialización de los recursos extractivos sin competencia desleal y las relaciones multilaterales, para permitir a nuestras flotas faenar en aguas de otros países con todos los derechos y garantías, entre otras cuestiones muy importantes. A esto se une que es el momento de negociar un nuevo marco financiero para la Unión Europea, para el periodo 2014-2020, en cuyo proceso también participo como miembro de la Conferencia de Presidentes. En relación con lo que representa Canarias, debo decir que esta región es mucho más que una prioridad para mí. Lo es todo. En materia de pesca, Canarias juega un papel muy importante porque es el puerto más cercano de Europa para los caladeros africanos. Pero, sin duda, tenemos grandes problemas: en los últimos años se ha visto una disminución radical de las posibilidades de pesca en Canarias; nuestra industria conservera ha desaparecido, y nuestros pescadores tienen que ir a las costas africanas para poder mantenerse en el negocio. Si a todo ello sumamos la dificultad de negociar nuevos acuerdos con Marruecos y Mauritania, es evidente que estamos ante un horizonte complicado. Pero estoy dispuesto a luchar para cambiar esa tendencia y para que el sector pesquero vuelva a ser una fuente de riqueza y empleo para Canarias”.

-Si no recuerdo mal, su elección como presidente de la Comisión de Pesca se produjo en enero pasado. Fue como un regalo de Reyes. Pero quizás un regalo de Reyes que contenía algo de veneno. Para entrar en ambiente, se tropezó con la decisión del Parlamento Europeo de suspender la prórroga del acuerdo de pesca con Marruecos, con enorme impacto en España, incluida Canarias. ¿Entendió usted la decisión del pleno de la Eurocámara? ¿Cuáles fueron las claves que condujeron a la suspensión de la prórroga por un año?

“No lo entendí, bajo ningún concepto. Creo que fue un error no ratificar una prórroga que llevaba en vigor ocho meses. Ello ha tenido graves consecuencias, especialmente para las flotas canaria y andaluza. Es verdad que el acuerdo no era bueno, pero en todo caso era mejor que no tener convenio alguno. Básicamente, los argumentos fueron de tipo económico (es un acuerdo muy costoso para lo que ofrece), medioambiental y, fundamentalmente, jurídicos, y en parte políticos, en relación con la situación del Sahara Occidental y Marruecos”.

-Ahora, tras ese palo, la flota española artesanal, la que pescaba gracias a ese convenio de pesca, está amarrada, principalmente en Andalucía y en Canarias, eso sí, cobrando sus indemnizaciones (1.300 por tripulante y 3.000 por armador, al mes) garantizadas por seis meses. Pero está claro que ésta no puede ser la solución. ¿Cómo va la negociación del nuevo acuerdo?, ¿qué condiciones básicas se definirán para el acceso de la flota comunitaria (más del 90%, española)? y ¿cuándo cree usted que se podrá volver a la actividad?

“Efectivamente, la falta de acuerdo no es la solución. La solución debe ser, sin duda, un buen pacto, que yo, sinceramente, todavía veo lejos. Es cierto que el Ministerio ha actuado con diligencia y se han habilitado ayudas por valor de más de nueve millones de euros. Me alegro por ello, pero no nos engañemos: los pescadores no quieren compensaciones, lo que quieren es poder seguir pescando. En esta línea, hay un mandato a la Comisión para que negocie un nuevo acuerdo, pero lamentablemente no ha habido avance alguno. La comisaria de Pesca debe redoblar los esfuerzos para tratar de agilizar unas negociaciones que no acaban de arrancar. Por parte de la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo, el Ejecutivo comunitario va a tener todo nuestro apoyo”.

-¿Usted es consciente de que el acuerdo es vital para la flota artesanal de bajura con puerto base en Canarias, para los atuneros? ¿Y también sabrá, seguro, que sin el acceso a las aguas cercanas que hoy administra Marruecos las posibilidades de pesca de túnidos se restringen muchísimo? Es más, en las dos últimas campañas casi todas las capturas se han realizado por barcos con licencias para faenar en aguas del banco canario-sahariano. ¿Hay que tener fe en las negociaciones actuales?

“Soy el primer convencido de la importancia de suscribir un nuevo y buen acuerdo, pero, se lo decía antes, no va a ser tarea fácil. En todo caso, yo confío en que finalmente habrá un acuerdo, si bien hay que estar preparados para otras opciones”.

-En el supuesto de que el pacto entre la UE y Marruecos se demore demasiado o al final no termine saliendo, por problemas de los que ya se habla (conflicto saharaui y elevado coste para la Unión del convenio, más imposiciones técnicas de la otra parte), el camino que queda será una línea de apoyo público al desguace, y ya se sabe qué significa esto: más dependencia del turismo y acabar con la única flota pesquera artesanal de las Islas con cierta capacidad de generar recursos. ¿Cómo lo ve?

“Confiemos en que todo irá bien. Estamos trabajando para ello. El desguace no es la solución. La solución está en lograr un acuerdo en los términos establecidos por el Parlamento, y el mandato de negociación contempla muchas de las cuestiones que preocupaban a los que dijeron no a la prórroga del convenio por un año”.

-Como usted conoce, a los problemas con Marruecos se han sumado, desde el inicio de 2012, el vencimiento del acuerdo bilateral de pesca entre España y Portugal, el que se activó en 2010 y permitió durante dos años la actividad de los atuneros en aguas controladas por el Gobierno luso junto a los archipiélagos de Madeira y Azores. ¿Qué noticias tiene de esta negociación, que el ministro Arias Cañete ya dijo que estaba abierta?

“Sí, efectivamente, tal y como manifestó el ministro Arias Cañete, la posibilidad de un acuerdo con Portugal para la pesca de determinadas especies en aguas de Madeira [túnidos en aguas lusas y sable negro en aguas canarias] afortunadamente puede ser una realidad”.

-¿Son conscientes en Bruselas, en el Parlamento Europeo y en el seno del Gobierno de Rajoy de que, o se abren nuevas zonas de pesca para la flota atunera canaria (respetuosa con la conservación de la biomasa marina por el uso del arte de caña y anzuelo), siempre caladeros a poca distancia de las Islas (Marruecos y Madeira, más aguas internacionales), o el futuro es la paralización definitiva?

“Somos absolutamente conscientes y estamos desplegando todo nuestro esfuerzo para defender, preservar y garantizar el futuro de la pesca artesanal, una pesca que, por encima de todo, es respetuosa con el medio marino. En el seno de la Comisión que presido, estamos en estos momentos debatiendo muy profundamente sobre este tipo de pesca y sus posibilidades”.

-La crisis económica y las malas políticas relacionadas con el sector de la acuicultura en las Islas han llevado a la ruina a los empresarios que apostaron por el engorde de dorada y lubina. Por sólo poner un ejemplo, de las 14 granjas marinas autorizadas en la isla de Tenerife, hoy sólo operan cuatro, y las demás, abandonadas. La situación es caótica y va a costar mucho levantar esta actividad, que todos los políticos decían que era el futuro. ¿Cómo ve este desenlace y cuál cree que es ahora el camino a seguir? Al estar vinculadas las ayudas del Posei-Pesca a la existencia de capturas y de productos acuícolas que son comercializados en Canarias o fuera de las Islas, el impacto económico del parón en las actividades acuícolas y extractivas es brutal. ¿Qué hacemos ahora? ¿Qué se respira en Bruselas y en Estrasburgo?

“Precisamente, esta semana pasada he tenido ocasión de analizar con el sector la situación que les afecta. Es verdad que las ayudas del Posei-Pesca son absolutamente insuficientes, y que están congeladas desde hace muchos años. También es cierto que el nuevo marco financiero que se está debatiendo no va a permitir grandes aumentos en las respectivas fichas. Pero dicho esto, yo estoy seguro de que en ese sector la situación va a mejorar en el futuro. La propuesta de reforma de la Política Común de Pesca establece que se deberá apoyar el desarrollo sostenible del sector acuícola porque la acuicultura contribuye a la seguridad alimentaria y al crecimiento económico, y a la creación de empleo en las regiones costeras y rurales”.

-Por cierto, también relacionado con la pregunta anterior: ¿cómo va la reforma de la Política Pesquera Común y cuáles son los pilares básicos de ésta? ¿Qué papel jugará la pesca sostenible?

“La Comisión adoptó el paquete de reforma en julio de 2011 y ahora se está debatiendo en el Parlamento Europeo. El proceso de negociación va bien, y está suscitando mucho interés. Lo más destacado de esa reforma es que está basada en un principio básico: la sostenibilidad. Se pretende alcanzar un nivel de rendimiento máximo sostenible en el año 2015, lo que necesariamente supondrá recortes en las cuotas país y en el esfuerzo extractivo. Mi opinión es que hay que hacer compatible la pesca con la sostenibilidad de los recursos, pero de manera que la actividad sea practicable. Queremos mares llenos de peces, pero también barcos faenando y empresas del sector trabajando. Además, ya sabemos que se van a prohibir los descartes y que se dan opciones para reducir la sobrecapacidad de la flota con la introducción de derechos transferibles en pesca. Los descartes es algo que afecta a España considerablemente, sobre todo a la pesquería costera del Atlántico sur, y en el Mediterráneo, donde hay pesquerías mixtas. Hay que buscar soluciones concretas al problema de los descartes antes de prohibirlos de manera generalizada. Se habla de regionalización, pero el modelo presentado por la Comisión no da una solución a los problemas del sector. En todo caso, todavía estamos en la fase de discusión de los distintos proyectos y queda margen para lograr una buena y ambiciosa reforma”.

-El cierre progresivo de la pesca por parte de barcos canarios en aguas administradas por Marruecos ha propiciado la disminución paulatina de la flota arrastrera de la organización de productores Anacef y la desaparición total, hace ya algunos años, de las embarcaciones industriales de cerco destinadas a la captura de sardinas. La industria reductora ya no existe y la conservera tampoco. Esto es lo más parecido al desierto. ¿Cómo está este asunto y qué solución cree usted que se podrá adoptar? El pacto con Mauritania vence en junio?

“Soy consciente de la importancia que el acuerdo con Mauritania tiene para los puertos canarios en general, y para el de Las Palmas, en particular. Estoy en permanente contacto con el sector afectado. Sé de las dificultades y de las incertidumbres. La negociación con Mauritania está siendo tremendamente complicada porque el país africano exige una mayor aportación económica sin que, paralelamente, haya mayores contraprestaciones: más bien todo lo contrario. Después de cinco rondas de negociaciones, el proceso sigue en curso. Se ha avanzado en relación con las medidas técnicas, algunas de las cuales son muy negativas para nuestros intereses, como es el caso de las descargas. La propia comisaria de Pesca ha reconocido que existe la posibilidad de que se retrase la firma, con el peligro de que se interrumpan las actividades de la flota de la Unión en ese país. Esto, de ser así, supondría, como sucedió con Marruecos, un duro golpe, sobre todo para España, que es el mayor beneficiario del acuerdo. Lo cierto es que no es el mejor momento para la pesca, pero estamos aquí para luchar por el sector y no para lamentarnos”.