Hasta los maridos bailaron

El artista catalán presentó su nuevo álbum en el Auditorio. / DA

J. MORENO – M. FRESNO | Santa Cruz de Tenerife

Sergio Dalma volvió a cautivar el domingo al fiel público tinerfeño que abarrotó la Sala Sinfónica del Auditorio de Tenerife Adán Martín. Ante más de 1.000 personas, Dalma presentó la segunda parte de su repertorio Vía Dalma, y no decepcionó. Con una sobria puesta en escena, el cantante volvió a acercarse a la cultura italiana ofreciendo un viaje en el tiempo que levantó de las butacas a los seguidores del artista catalán.

A pesar de que en el repertorio predominaban las baladas como El mundo, La bámbola o Jardín prohibido, el público vibró -e incluso hasta bailó- con los clásicos italianos más movidos como Gloria y Yo no te pido la luna. De hecho, Sergio Dalma dedicó este último tema a los fieles maridos que tuvieron que acompañar a sus parejas al concierto. Y lo consiguió.

Durante casi dos horas, el cantante hizo un recorrido por la Italia de la Dolce vita y no dejó indiferente a un público que le correspondía entonando los temas más conocidos de artistas como Jimmy Fontana, Ricardo Cocciante, Patty Bravo, Umberto Tozzi y Zucchero.

Dalma culminó con el celebérrimo Gloria su recorrido por la música contemporánea transalpina que tanto éxito le reportó en su primer album, Vía Dalma, lo que le llevó a publicar un segundo trabajo, erigiéndose en su particular homenaje a estos artistas.

A los pocos minutos de comenzar la actuación, el músico bromeó con las normas que supone actuar en un Auditorio, entre ellas la prohibición de grabar el concierto. “Nosotros sí dejamos”, dijo Dalma, aunque rogó que las imágenes no se subieran a las redes sociales, “para no desvelar secretos del espectáculo”.

Repaso a su carrera

Para terminar, el cantante catalán, ante la petición de un entregado público que no dejaba de piropearle y que abarrotó la Sala Sinfónica del Auditorio, no pudo obviar, en su regreso a Tenerife, los temas que le reportaron tantos éxitos como Esa chica es mía, Sólo para ti o su tan famoso Bailar pegados, con el que logró la fama a principios de la década de los noventa representando a España en el Festival de Eurovisión. Precisamente, el recuerdo de su paso por este certamen, le llevó, antes de interpretar este tema, a desearle mucha suerte a la representante de España en festival de este año, Pastora Soler.

Como broche final, Galilea terminó por levantar de sus asientos a un público que, sin duda, salió satisfecho de un concierto que unió el pasado y el presente de uno de los artistas clásicos del pop español.