MEGÁFONO > LAS ERAS (II)

“Hay un antes y un después de la autopista”

NORBERTO CHIJEB | Fasnia

Francisco Delgado Díaz, de 76 años, es natural de La Zarza, uno de los barrios altos de Fasnia, pero lleva lleva viviendo en Las Eras después de irse muy joven a Venezuela, cuando “esto era unas morras peladas…; no había nada”. “Entonces los de La Zarza bajábamos a la playa una o dos semanas de vacaciones, bajando el agua en burros y aunque antes de la construcción de la autopista (1973) ya había algunas casas, fue ésta la que trajo los avances al pueblo”. Recuerda Francisco que “la hermosa playa que tenemos hoy era entonces, hace cuarenta años, un depósito de piche, de los petroleros que pasaban por aquí haciendo limpieza”, todo bien diferente de cómo es hoy Las Eras. “La zona de Arico está mal -señala- pero la de Fasnia está muy bien, aunque siempre hacen falta cosas, como un dispensario médico, cuando por ejemplo La Zarza lo tiene y no llega ni a la cuarta de población de Las Eras”.

Comisión Rompeolas

Si hay un motivo del que Francisco Delgado se siente orgulloso es de haber participado en la que entonces llamaron Comisión Rompeolas, que se creó en los principios de los 70 con el ánimo de construir un dique de abrigo en la playa del Callao. Una comisión que presidió el hasta hace poco alcalde de Fasnia, Pedro Hernández, y que logró que trasladaran las grandes piedras que iban sacándose de la construcción de la autopista TF-1, después de una sentada en la misma. “El primer rompeolas apenas duró una semana, hasta que hubo que colocar los prismas actuales”, señala.

Agustín Rodríguez Díaz, también hace 76 años, nació en Las Eras, “cuando aquí no había nada, excepto tres o cuatro chozas”, recuerda este viejo pescador, que echa de menos aquellos años de “abundancia de viejas, salemas y sargos”, suficiente para alimentar a doce hermanos.

Para esta fuente, la transformación de la zona de Las Eras llegó “después de la autopista”, cuando mucha gente de Fasnia y sobre todo de La Zarza comenzó a hacerse “su casita”. Agustín Rodríguez Díaz se queja de una mayor inseguridad: “antes dejabas la cartera ahí y nadie te la cogía, ahora hay que cerrar casas o coches” y además reclama la construcción de un puente peatonal “para poder cruzar el barranco, porque cuando llueve, la zona de Arico, en donde vivo, queda incomunicada”.