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Indignación por los complementos para el personal directivo del SCS

Sede de la Consejería de Sanidad en Tenerife. /DA

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

Sorpresa e indignación. Los profesionales de la sanidad en el Archipiélago han reaccionado con estupor tras lo publicado por este periódico el pasado sábado, respecto a los más de 500.000 euros en pluses de productividad asignados por el Servicio Canario de la Salud (SCS) al personal directivo.

Para el secretario autonómico de Acción Sindical del Sindicato de Enfermería (Satse) en Canarias, Leopoldo Cejas-Fuentes: “No parece de recibo que se dicte una instrucción de este tipo, en una época donde se están produciendo recortes en todos los sectores profesionales”. “Se han bajado sueldos, se pide un esfuerzo mayor a la gente, se aumenta la jornada laboral y se recortan prestaciones sociales; sin embargo, se mantienen unas retribuciones ilógicas y arbitrarias”, añadió a este periódico Cejas-Fuentes, quien aseguró que “con estas cantidades de dinero se pueden contratar unos 16 enfermeros más al año”.

El portavoz provincial de Satse fue más allá en sus quejas, y señaló que “dentro de la propia circular hay otra cuestión que nos parece gravísima, como es que se autorice a médicos y enfermeros con puestos directivos para que puedan hacer guardias y atención continuada, especialmente ahora, que se acaban de producir más de 1.000 despidos”. Leopoldo Cejas-Fuentes resaltó que esta circunstancia “nos parece vergonzosa e indefendible”. “Esto no puede seguir ocurriendo, porque ni siquiera las cantidades siguen un patrón concreto, ni unos porcentajes, ni tampoco sabemos si vienen dadas por la titulación del directivo, del volumen de atenciones, del grado de ejecución presupuestaria, asistencial, etcétera”, recalcó Cejas-Fuentes, que concluyó que su organización espera que estas cuantías, de carácter máximo, “sean detraídas en la medida que no se cumplan los objetivos del área que gestiona cada cargo, por ejemplo en lo que se refiere a los resultados de las listas de espera”. En la misma línea que el Satse se manifestó Levi Cabrera, vicesecretario de l Sindicato Médico (CESM) en Tenerife. En su opinión, se trata de una “sobreprima disfrazada, porque estos complementos de productividad ya se contemplan en la orden de retribuciones de 2012”.

Para Cabrera, “en la Ley de Presupuestos se introdujo un cambio de última hora, por el cual se reducía en más de un 80% el cobro máximo por incentivos de los trabajadores”. “Es una tomadura de pelo, porque los que dirigen no hace nada porque mejore la situación”, agregó el portavoz del CESM, cuyo sindicato valora acudir a los tribunales para denunciar la instrucción.

Una medida que también contempla el CSI-F, que está de acuerdo en que se premie la productividad, pero no acepta que se dicte esta instrucción “manteniendo unas cantidades tan elevadas, al mismo tiempo que se reducen los incentivos al personal en más de un 30%”.

“El SCS debe establecer una política de incentivos justa y clara, donde se especifiquen claramente los objetivos y su repercusión, sin diferencias tan brutales entre la responsabilidad directiva y la sanitaria, que debería ser la única importante”, remacharon desde el sindicato.

En el lado opuesto, desde la Consejería de Sanidad recordaron que se trata de una circular que el Servicio Canario de la Salud emite anualmente desde 2002, con idénticos pluses. “La medida recoge los incentivos máximos a los que se puede llegar, siempre y cuando se alcancen todos los objetivos incluidos en los planes de gestión”.