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La Sanidad canaria, a la vanguardia > Antonio Alarcó

Para la historia de la Sanidad de Canarias quedará aquel 22 de mayo de 2002, cuando un paciente de 33 años, tratado de hemodiálisis y diabético tipo 1, se convertía en el primer trasplantado de páncreas y riñón de las Islas. Diez años después de aquella intervención, que culminamos con éxito en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), los avances y acción investigadora y terapéutica de la Sanidad canaria han merecido ser homologados internacionalmente. A ello han contribuido la cualificación y coordinación de su personal, la predisposición de un sistema sanitario con ratios de calidad a la altura de cualquier país desarrollado -con independencia de la dirección política del mismo-, y muy especialmente el apoyo de la población del Archipiélago, cuya generosidad nos ha llevado a tener uno de los mayores índices de donación del planeta.

En un marco económico como el actual estas afirmaciones pueden resultar chocantes. Pero, desprovistos de toda ideología, en honor a la verdad, nos debemos sentir orgullosos de una sanidad como la española. Mientras en otros países ha bajado el número de donantes, la solidaridad de los españoles alcanza máximos históricos en los primeros meses del año, con un incremento del 12% respecto a 2011, cuando España batió su propio récord mundial en trasplantes y donaciones, con 4.212 intervenciones, 500 más que el año anterior. Canarias ha participado de estos excelentes datos, y en 2011 se llevaron a cabo 116 trasplantes renales y 40 hepáticos, un incremento del 10%.

Constituye, por ello, motivo de gran satisfacción la celebración esta semana en Tenerife de la III Jornada Internacional de Trasplante Pancreático, desarrollada en el HUC, uno de los cuatro centros de referencia nacional en este procedimiento. La cita recuerda una década de actividad y rinde tributo a una profesional irrepetible, tristemente desaparecida, la cirujana Milagros Meneses Fernández, pilar indisoluble de un sistema que ella, con su categoría profesional y humana, contribuyó a crear y consolidar. Tuvimos el privilegio de presidir el Comité Organizador de este encuentro, que permitió la celebración de la VII Reunión Regional y la I Reunión Nacional del Grupo de Trasplante Pancreático, junto a los doctores González-Posada Delgado y Bravo Gutiérrez, cuya disposición agradecemos. Nos han honrado con su presencia en las sesiones de trabajo reconocidos profesionales como Rafael Matesanz, Laureano Fernández, Hans W. Sollinger y Luis Fernández, y dirigiendo la sección urológica, el doctor Rodríguez de Vera. La aportación de Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes, ha sido crucial, por cuanto la entidad que encabeza es un modelo mundial por la cualificación y coordinación de su equipo, claves del éxito del sistema.

Por su parte, los profesores Laureano Fernández, quién realizó el primer trasplante de páncreas en España hace más de 25 años, y Luis Fernández, responsable de un programa de células madre en Wisconsin, han estado ligados durante años a nuestro equipo.

El profesor Hans W. Sollinger, nombrado Visitante de Honor por el Cabildo Insular de Tenerife, es uno de los artífices de que seamos referente nacional, pues nos formamos a su servicio en Estados Unidos, y sus lecciones han sido cruciales en el devenir del programa.

En cada una de las operaciones de estas características en las que han tomado parte estos brillantes equipos radicados en Canarias, siempre nos viene a la memoria el primer trasplante de páncreas realizado en el Archipiélago que, con todo, no es el único mérito que acumula el sistema.

Desde 2002 se han realizado 83 trasplantes, y en 78 de ellos se trasplantó el páncreas y el riñón de forma simultánea. Somos, además, la comunidad autónoma con más trasplantes pancreáticos por millón de habitantes. Estos datos deberían servir de acicate para alcanzar grandes consensos que permitan que todo el sistema camine por la senda de la excelencia.

Ajenos a valoraciones sobre la dirección política de la Sanidad canaria, creemos de vital importancia el alcanzar un gran Acuerdo Estatal, que avale la prevalencia de acciones de calado como esta, y garantice también la viabilidad de cualquier hospital y centro de salud de España.

Estos logros, que toda Canarias puede ver como propios, no han de desviarnos de la importante inversión en acciones de prevención de la diabetes, y del fomento de hábitos saludables que hemos de programar frente a la obesidad. La detección precoz evita el desarrollo de afecciones posteriores en diversos órganos y funciones de nuestro organismo.

Gracias a la ciudadanía canaria por su generosidad, a los profesionales de nuestro Sistema Público de Salud, universal y modélico, y a sus gestores. Una labor encomiable y maravillosa siempre en beneficio del paciente.

*Portavoz del Grupo Popular en el Cabildo de Tenerife y senador por la Isla