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“Las cajas rurales tienen una gran oportunidad de negocio”

Mariano Señorón Rubio, presidente de Caja Rural de Extremadura y de la Asociación Española de Cajas Rurales (AECR). / DA

DIARIO DE AVISOS | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Mariano Señorón Rubio piensa que el Grupo Caja Rural tiene una gran oportunidad de convertirse en un actor relevante del sistema financiero español, hasta alcanzar cuotas de mercado y desarrollo semejantes al de la banca cooperativa de otros países europeos. El presidente de la Asociación Española de Cajas Rurales (AECR) ha participado en la sede de Cajasiete en una reunión de los máximos órganos del grupo para celebrar sus consejos de administración con motivo de los cincuenta años de la entidad canaria.

-Casi cuatro años después del inicio de la crisis, ¿cómo describiría el actual panorama financiero?

“La crisis internacional tuvo un origen claramente financiero. Se produce por la confluencia de la pasividad de los reguladores de los principales mercados desarrollados ante el fuerte crecimiento del apalancamiento, especialmente a través de vehículos fuera de balance, así como por una perversa política de incentivos en las entidades financieras y unas condiciones monetarias excesivamente relajadas que contribuyeron a relativizar el riesgo. El resultado fue un elevadísimo crecimiento del crédito que terminó provocando sobrevaloraciones de activos financieros y reales. La crisis en el sistema financiero español ha sido diferente, aunque inevitablemente se ha visto agravada por las turbulencias internacionales”.

-Durante los años de crecimiento, los riesgos se mantuvieron en los balances…

“Sí, eso obligó a cuidar la gestión. Además, se dotaron provisiones extras, llamadas anticíclicas. Estos rasgos han atenuado las consecuencias de los inevitables excesos de más de diez años de expansión: exceso de exposición en vivienda y exceso de financiación mayorista. Con la crisis ya encima, se han exigido dotaciones excepcionales para compensar la alta exposición inmobiliaria y se ha reforzado sensiblemente el capital exigido a las entidades”.

-¿Y?

“Todas estas medidas nos han llevado a una reestructuración sin precedentes en el sistema financiero español. Esperemos que salga fortalecido después de estos sacrificios”.

-En su opinión, ¿la causa de la crisis en el sistema financiero tiene que ver con modelos o con el tamaño de los distintos actores?

“Aunque algunas circunstancias y situaciones abonen el terreno, no debemos olvidar que la causa principal de la crisis de cualquier entidad financiera es la mala gestión, por haber registrado un crecimiento demasiado rápido y una asunción de riesgos desmedidos concentrados en sectores concretos. Considero que no influyen ni el tamaño ni el modelo”.

-¿Cuál es su parecer sobre las políticas económicas que se han puesto en marcha?

“Creo que la respuesta por el lado de la demanda fue la adecuada, al permitir la estabilización de la economía global y de los mercados financieros internacionales. No obstante, debemos ser conscientes de que los grados de libertad de las políticas de demanda son mínimos y, por tanto, toca centrarse en reformas por el lado de la oferta que aumenten la flexibilidad y la competitividad”.

-¿Se puede salir de la crisis solo con medidas de austeridad?

“Se deberán seguir tomando medidas a medio plazo para incentivar el crecimiento y el ahorro sin perjudicar el consumo. El principal problema español de los últimos años es el desfase de financiación, que nos ha hecho depender excesivamente de los sistemas financieros. Habría que sustituirlo a largo plazo por una menor exposición y que prime el ahorro”.

-¿Qué distingue al Grupo Caja Rural de otras entidades financieras españolas?

“La principal distinción es nuestro modelo, que se fundamenta en nuestro origen y en nuestra misión”.

-¿Cómo se manifiesta?

“El modelo del Grupo Caja Rural desarrolla una doble vertiente, importante y necesaria: la financiera, por un lado, y la social, por el otro. La profunda inserción en las comunidades locales, el conocimiento de las actividades, la construcción de vínculos de larga duración y los canales de participación de nuestros miembros son elementos propios de estas entidades. Estos factores contribuyen a atenuar las asimetrías informativas propias de la actividad financiera. El mayor conocimiento facilita la asistencia crediticia a las pymes y personas físicas, que muchas veces otros actores les niegan”.

-¿En qué se basa el negocio?

“El modelo de negocio del Grupo Caja Rural está basado en el principio de obtener economías de escala por la agrupación de volúmenes de negocio, siempre salvaguardando su valor más importante: la total independencia de las cajas asociadas. El objetivo es no perder nuestra cercanía, identidad regional, sensibilidad y conocimiento del mercado doméstico en el que hemos surgido y en el que operamos desde hace muchos años”.

-¿De qué manera se acomete esa tarea?

“El grupo se asienta sobre cuatro pilares sólidos: la Asociación Española de Cajas Rurales, el Banco Cooperativo Español, Rural Grupo Asegurador y Rural Servicios Informáticos”.

-Se dice que la mayoría de las cajas rurales están en una situación comparativamente mejor que resto del sector financiero. ¿A qué se debe?

“A su tradicional prudencia en la gestión. Si hay un concepto que planea últimamente por el mundo financiero es la vuelta a los orígenes. Esta frase indica que hay que hacer aquellas cosas que no traían problemas. Hace tan solo unos años, al hablar de la banca española, se presumía de un modelo caracterizado por una cartera muy diversificada de clientes, fundamentalmente particulares y pymes, atendidos por una amplia red de sucursales.

-¿Qué ocurre ahora?

“La gestión de las entidades del Grupo Caja Rural ha tratado de mantener su fidelidad a los principios básicos de banca tradicional, misión y valores del modelo, de manera que no se desvíen de sus criterios de decisión los principios de prudencia que este negocio exige”.

-¿Y las señas de identidad?

“Nuestras señas de identidad son la cercanía a las personas, la capacidad de trabajo, la sencillez, la prudencia y el afán de superación”.

-¿Qué retos les queda por afrontar a las cajas rurales?

“Estamos trabajando para dar un impulso al grupo a través de un proyecto de cooperación entre entidades moderno, actualizado y con visión de futuro”.
-Entonces, ¿es usted optimista?
“Indudablemente. Si continuamos haciendo bien nuestro trabajo, vamos a apoyar a nuestras economías locales y crecer de forma sostenible, rentable y solvente. Tenemos una oportunidad de negocio muy clara ante el nuevo panorama financiero”.