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Atención Primaria recibe 50 millones menos en el Archipiélago

La Atención Primaria cubre más del 85% de las asistencias que se realizan en la sanidad canaria. / DA

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

Si hay un colectivo especialmente castigado por la crisis y los recortes en materia sanitaria, ése es de los profesionales de Atención Primaria. Y es que, a pesar de que cubren más del 85% de las asistencias que se producen en Canarias, los médicos de familia no se sienten valorados por la Administración, que lleva más de una década haciendo caso omiso a sus reivindicaciones.

Eso es, al menos, lo que expuso ayer en rueda de prensa el presidente de la Sociedad Canaria de Medicina de Familia y Comunitaria (Socamfyc), Miguel Ángel Hernández Rodríguez, quien alertó del “riesgo de deterioro de la calidad asistencial” tras los recortes y medidas puestas en marcha por los gobiernos central y autonómico.

Hernández presentó un documento con una docena de propuestas, elaboradas por los miembros de la asociación, que debe servir de base para “redefinir” el sistema de atención pública, al que la crisis ha puesto en el disparadero. No en vano, el presidente de la Sociedad Canaria de Médicos de Familia dejó claro que se necesitan “medidas de fondo y no sólo coyunturales para preservar el sistema”, cuya tabla de salvación pasa, según él, por la mejora de la Atención Primaria.

“Se está pensando más en los números que en las personas”, declaró Miguel Ángel Hernández, quien reconoció que en la actualidad cada médico de familia de las Islas atiende una media de 1.500 personas.
Entre las principales demandas del colectivo está la redistribución del presupuesto sanitario, para dotar de medios humanos y materiales suficientes a la Atención Primaria. Al respecto, Hernández explicó que, en la actualidad, el Ejecutivo regional sólo destina a Primaria un 13% del montante total presupuestario, dos puntos por debajo de la media nacional y casi 12 menos de lo que sería aconsejable. Ello supone, según los médicos de familia, una merma de casi 50 millones de euros al año, cantidad que se destina a “otros conceptos”, como la asistencia hospitalaria o los conciertos.

De igual modo, desde la asociación se demanda una mejora de la política de recursos humanos, especialmente en lo que se refiere a sustituciones, retribuciones y contratación de médicos residentes.

“La situación ha ido empeorando progresivamente, y nosotros estamos en la primera línea”, denotó el doctor Hernández, quien confió en que la consejera de Sanidad, Brígida Mendoza, tenga en cuenta las propuestas de la entidad.

Otra de ellas es la “desburocratización” de la actividades del médico de familia y el desarrollo de un modelo de organización más eficiente, en el que intervengan todos los profesionales del equipo de Atención Primaria en la asistencia de pacientes agudos y crónicos.

“Los enfermeros, al igual que ocurre en otros países europeos, podrían asumir la atención de problemas leves; y en los centros de salud también podríamos disponer de un mejor catálogo de pruebas complementarias, como ecografías, tacs, o resonancias, lo que nos permitiría estudiar y diagnosticar más rápidamente a nuestros pacientes”, arguyó el facultativo.

En el manifiesto, que se presentó de manera simultánea en los dos colegios de médicos de Canarias, la asociación aboga igualmente por la “implantación de la receta electrónica” en todos los hospitales, la “activación de la Oferta Pública de Empleo” para médicos de familia y la “progresiva incorporación de los nuevos especialistas” al Servicio Canario de Salud, “como garantía de continuidad” de la Atención Primaria.

Formación

“Lo idóneo sería más calidad y menos cantidad para medir el trabajo y fijar incentivos”, manifestó el doctor Hernández, que consideró necesaria una mayor y mejor oferta de formación continuada (actualización en problemas de salud importantes para la población), en colaboración con las sociedades científicas del Archipiélago.

Por último, desde la Sociedad Canaria de Medicina de Familia y Comunitaria, que en las Islas cuenta con 570 socios, se pidió más “flexibilidad para participar en actividades de formación e investigación” y más medios para las unidades docentes multiprofesionales, al objeto de “formar dignamente” a los futuros profesionales de la sanidad canaria.

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No al copago

La Sociedad Canaria de Medicina Familiar y Comunitaria (Socamfyc) se mostró contraria al copago en materia sanitaria, al entender que perjudica a las personas con menos recursos económicos. Al respecto, el presidente de esta sociedad médica, Miguel Ángel Hernández, destacó que, debido a la actual situación económica, muchas personas no pueden pagar ni el 40% que en la actualidad se exige como pago de los medicamentos. Por ello, consideró que “la única virtud” de las medidas aprobadas por el Gobierno central es excluir del pago a los parados de larga duración; aun así, insistió en que el planteamiento general “no es equitativo”. En su opinión, la recarga del pago de las medicinas es un nuevo impuesto que se carga sobre todas las rentas. En este sentido, Miguel Ángel Hernández abogó por un “copago equitativo” por niveles de renta. De igual modo, el facultativo tinerfeño confió en que las nuevas medidas ligadas al copago de los fármacos no supongan mayor burocracia para los médicos de familia.

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