ESTO NO SE COBRA > Cristina García Maffiotte

Nada nuevo bajo el sol > Cristina García Maffiotte

Un Borbón de 13 años con una escopeta. Un obispo amenazando con el fuego eterno a los ‘sodomitas’. Una presidenta castellana demandando la centralización…no sé a ustedes, pero a mi, últimamente, asomarme a las primeras páginas de los periódicos me deja en el cuerpo una inquietante sensación de ‘déjà vu’. Una sensación de ‘ya vivido’ que irremediablemente me traslada a cuando estudiaba bachillerato y en los recreos repasaba apresuradamente el libro de historia; ese libro que hablaba de una iglesia que perseguía a los homosexuales (como recientemente el obispo de Alcalá desde la televisión pública; lo más parecido al antiguo púlpito en catedral), de torpes jóvenes de la realeza ubicados en línea directa de sucesión al trono jugando con armas de fuego y de políticas centralistas (propuestas desde Madrid, para más inri) que parecen miran con desconsuelo a Francia.
Con matices (muchos porque el paralelismo está cogido por alfileres, lo sé) podría uno pensar que este país se ha metido en un agujero temporal. Y es que escuchas a Rajoy hablando a su grupo parlamentario y soltando frases como “todo esto es por el bien de España” y no sé porqué me acuerdo del Despotismo Ilustrado. Luego caigo en que en esa época ese discurso paternalista permitió algún despegue cultural y social y me doy cuenta de que no, que no es lo mismo, que ahora es peor y que en lo único que se coincide es en la idea de que “todo para el pueblo pero sin el pueblo”.
Ese presidente huyendo de la prensa (qué tranquilos se habrán quedado los mercados), evidenciando su convencimiento de que no es necesario dar explicaciones que para eso es el presidente, hombre, y él sabe lo que hace. La extrañeza con la que desde las filas del PP se analizó la repercusión mediática de esa huída, quizás porqué se preguntaban ¿pero no se mandó una nota de prensa anunciando el recorte de 10.000 millones en Sanidad y Cultura? ¿No es suficiente con eso? Ese ministro de Industria amenazando a Argentina por tomar decisiones en contra de los intereses económicos de una empresa española, convirtiendo en ‘casus belli’ el trato a Repsol en aquellas tierras ‘de ultramar’ y negando a un Estado soberano su derecho a decidir lo que le de la gana sobre su economía. Esa propuesta para ‘condenar’ a quienes instiguen concentraciones aunque sean pacíficas…un sinfín de titulares, imágenes y gestos que no se corresponden con un país del siglo XXI sino del XVIII o del XIX.
Lees los titulares de los periódicos y te da la sensación de que nada nuevo hay bajo el sol. Solo, quizás, un pequeño detalle que nos sitúa en 2012. Y es que antes nada se sabía de las andanzas de la Casa Real y ahora sí. Ahora podemos regodearnos en el chascarrillo facilón sobre los Borbones, porque, y menos mal, la información sobre esa élite coronada ya no es sólo accesible a una casta social privilegiada, sino que se ventila con alegría en las revistas del corazón, los debates televisivos y últimamente en las páginas de Sucesos y Tribunales. Un pequeño placer para el pueblo llano, al menos, hacer chistes con otro Borbón al que se le dispara un rifle o con los yernos que salieron rana. La pena es que todo se quede en el chisme y en echarte unas risas en el bar porque, por el momento, nadie parece querer destapar la caja en la que guardamos la República y la pena es, también, que este entretenimiento que nos hace olvidar momentáneamente nuestra triste y recortada realidad, nos cueste tan caro.