Noticias del ‘Titanic’

Imagen que muestra una proyección del 'Titanic' en un 'iceberg' de 500 metros de largo en el mar de Groenlandia, esta misma semana. / EFE

FRAN DOMÍNGUEZ | Santa Cruz de Tenerife

“Telegramas recibidos últimamente participan que en Terranova ha naufragado el vapor Titanic, que conducía 2.000 pasajeros. No se sabe con seguridad el número de desgracias personales ocurridas en este naufragio. Afirman que perecieron más de los 1.000 pasajeros que conducía. Del naufragio del Titanic se tuvo inmediatamente noticia en Europa por radiotelegrafía. La noticia producía honda consternación”. Así reseñaba DIARIO DE AVISOS, en su edición del 17 de abril de 1912, la tragedia naval más célebre de todos los tiempos, acaecida tres días antes, en la noche del 14 de abril, y de la que hoy se cumplen 100 años.

Portada del decano del 17 de abril de 1912. Arriba, el primer telegrama recibido sobre el naufragio. / DA

Cuando ocurrieron estos hechos, el actual decano de la prensa en Canarias ya llevaba dando cumplida cuenta, en su isla natal, La Palma, de la actualidad informativa desde 1890.

La noticia, vía telegrama, está fechada en Madrid el día 16, a las 12.35 horas, e iba formando parte de otras reseñas bajo el epígrafe de Telegramas. En esa época, el DIARIO, al igual que la mayoría de los periódicos locales, contaba con pocas páginas, en este caso una hoja con las dos caras impresas. El trágico suceso del Titanic había comenzado a las 23.40 horas del 14 de abril, cuando el navío chocó con un iceberg al sur de Terranova, en el Atlántico Norte. El buque se hundió, finalmente, a las 2.20 de la mañana del 15 de abril.

El día 18, el DIARIO sólo recoge unas frases del infausto hecho: “Las noticias que se tienen del naufragio del vapor Titanic son cada vez más tris-tes y desconsoladoras. Faltan aún detalles del naufragio”. El 19 de abril se ofrecen más flecos de lo acaecido: “Se han recibido detalles del naufragio del vapor Titanic. La desgracia ocurrió en el Banco de Terranova. La cifra de los ahogados asciende a 2.000 personas de las 4.000 que conducía a bordo. Entre los ahogados figuran ocho españoles. Las pérdidas materiales se hacen ascender a 200 millones de francos por las grandes riquezas en piedras, preciosas, alhajas y metales que conducía, sin contar la de los pasajeros que era también importante por tratarse de banqueros y personas acomodadas. Cuando llegaron los primeros buques en auxilio de los náufragos, sólo pudieron recoger la cifra telegrafiada. De no haber existido el invento de Marconi, hubieran perecido todos los pasajeros”. El rotativo canario hace referencia aquí a la importancia de la radiotelegrafía, ideada por el ingeniero italiano poco años antes y que revolucionó el mundo de las telecomunicaciones.

El siniestro se saldó, según las cifras más aceptadas, con 1.517 muertos de las 2.227 personas que viajaban en el transatlántico.