tenerife > norte

Playas: la escapada perfecta

Playa Jardín, en Puerto de la Cruz, es una de las zonas de baño más frecuentadas por turistas y ciudadanos del Valle. / MOISÉS PÉREZ

GABRIELA GULESSERIAN / LUIS F. FEBLES | Puerto de la Cruz

Mientras los más fieles se preparan para acudir a las procesiones y a los actos solemnes, típicos en estas fechas, para otros, la Semana Santa se convierte en la escapada perfecta para disfrutar de unas pequeñas y ansiadas vacaciones. O al menos, de un merecido descanso. Y, en este sentido, las playas, caletas y charcos del Norte de Isla se convierten en una excelente alternativa.

En la comarca, las zonas de baño ofrecen las garantías suficientes para que los usuarios gocen de total seguridad a la hora de darse un chapuzón o un paseo a la orilla del mar. Desde Tacoronte hasta Buenavista del Norte, el litoral costero se ha puesto a punto esperando a una multitud de bañistas durante estos días de asueto. Así, los responsables municipales han ultimado los trabajos de limpieza, adecuado los accesos y dotado de servicios esenciales, tales como duchas, baños y papeleras, a estos lugares de la costa.

Los Realejos espera que se acerquen a a diario a El Socorro unas 600 personas, si el tiempo acompaña. El estado de esta playa está en perfectas condiciones y hay dos socorristas velando por la seguridad de los usuarios; el único problema es la escasez de aparcamientos.

Puerto de la Cruz es el municipio del Norte que más visitantes recibe en estas fechas. Desde foráneos hasta turistas que vienen desde otros puntos de la Isla, las playas de la ciudad se convierten en un verdadero enjambre de bañistas. Playa Jardín y San Telmo son las más frecuentadas, sobre todo la primera dado que está especialmente adaptada a personas con discapacidad. Ambas cuentan con todos los servicios, también de socorrista, de 11.00 a 19.00 horas.

El único problema de El Socorro, la escasez de aparcamiento. / MOISÉS PÉREZ

Los amantes del surf tienen su lugar en la playa de Martiánez, mientras que el Lago, el complejo de piscinas con agua de mar, diseñado por el arquitecto lanzaroteño César Manrique, permite disfrutar de un baño más relajado sin el peligro de las olas.

En La Orotava, en la zona conocida como El Rincón, se esconden tres maravillosas playas naturales, El Bollullo, los Patos y el Ancón, las tres de arena negra, donde el mar golpea con mucha fuerza y se puede practicar nudismo, sobre todo en las dos últimas. Uno de los problemas son los accesos, aunque en El Ancón, se han mejorado y ya no representan un peligro para los usuarios como antaño. En estas zonas de baño se presentan algunos inconvenientes; la poca accesibilidad, dado que no pueden llegar los coches y hay que bajar caminando; el riesgo de desprendimientos; y la acumulación de basura, producida, en su mayor parte, por las personas que las frecuentan.

Asimismo, la Isla Baja atesora múltiples encantos. En Los Silos, por ejemplo, la costa invita a diferentes posibilidades. En la Caleta de Interián, existen una serie de charcos como el del Gomero, el Inglés, además de la playa de Agua Dulce, de callado, y las piscinas municipales.

La playa de Las Aguas, en San Juan de la Rambla. / MOISÉS PÉREZ

Una situación similar es la que se presenta desde la playa de Las Arenas hasta la punta de El Fraile, en Buenavista, con un importante número de calas.

Las piscinas naturales y la playa El Muelle, en el entorno urbano de Garachico; la playa de San Marcos, en Icod de los Vinos; y la de Las Aguas, en San Juan de la Rambla, forman parte de las alternativas. Todo ello añadido a los múltiples rincones de baño, algunos más conocidos y frecuentados, como el charco del Viento, en La Guancha.

La oferta culmina en Tacoronte, la otra punta de la comarca, con el núcleo costero de El Pris, y Mesa del Mar, que alberga las piscinas naturales y la playa de la Arena.