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Tabaqueras, agricultores y Gobierno se juegan 12.700 millones en Bruselas

La nueva normativa sobre el tabaco pertende hacerlo menos atractivo para el consumidor.| DA

EFE | Bruselas

El sector tabaquero, unido por primera vez en su historia, está en pie de guerra contra una directiva europea que, a su juicio, no sólo amenaza su supervivencia, sino que pone en riesgo la recaudación de 10.000 millones de euros de impuestos y los 2.700 millones de negocio.

De cada cien euros de tabaco que se venden, 80 van a parar a las arcas del Estado, por lo que una caída de las ventas del tabaco – previsible, ya que la directiva modificará el sabor de los productos, cambiará la forma de vender, eliminará las marcas y reducirá los puntos de venta- convierte en papel mojado las previsiones de ingresos del Ejecutivo, según el sector.

La directiva, en estos momentos en fase de preparación, podría ver la luz a finales de 2014 y afectaría a un sector que da empleo a 56.000 personas.

La normativa plantea la desaparición de las máquinas expendedoras de tabaco, más de 225.000 en España distribuido en locales de hostelería, quioscos y tiendas de conveniencia, lo que forma parte del segundo canal de venta.

Las empresas de vending afectadas subrayan, además, que su aplicación pondrá en riesgo la viabilidad de un sector, concentrado en Navarra con tres empresas lideres en toda Europa y para las que las máquinas de venta de tabaco representan el 50 % de sus ingresos anuales.

En el ámbito del producto, la norma propone la prohibición de incluir determinados ingredientes en el tabaco en los productos que se destinen al mercado europeo.

Según datos del sector, Extremadura sería la comunidad más afectada, ya que concentra el 92,5 % del cultivo, seguida en menor medida de Andalucía (6,5 %), Castilla y León (0,6 %) y Castilla-La Mancha (0,3 %).

Este cultivo se centra en la variedad de tabaco Burley, materia prima a la que las tabaqueras añaden los ingredientes que le confieren su sabor y les diferencian de la competencia.

España es el cuarto productor de tabaco de la Unión Europea, con 32.000 toneladas y 16.600 hectáreas dedicadas a este cultivo, que da empleo a 7.000 personas.

En el plano industrial afectará a las 48 empresas tabaqueras concentradas en Canarias, Madrid y Extremadura, que dan empleo a 4.500 personas y generan 13.755 empleos indirectos.

Dicha industria generó unos ingresos de explotación de 930 millones, con una cifra neta de negocio de 913 millones y un valor añadido cercano a los 465 millones.

Por su parte, y, según el sector, la regulación de la venta en los estancos afectará a una red de 13.601 establecimientos, explotados por unas 14.000 familias que generan 27.000 puestos de trabajo.

Para desincentivar el consumo, la norma propone esconder las marcas y prohibir la publicidad en el punto de venta.

Esta decisión supondría echar por tierra las inversiones realizadas por los estanqueros en las cavas, espacios especializados para la venta de cigarros, en los que se han destinado entre 2.000 y 30.000 euros.

Las cajetillas, además, tendrían que dedicar más del 50 % de su superficie a advertencias sanitarias y aún se desconoce cómo aparecerían las marcas en los envases, que, en cualquier caso, deberán estar escondidos, fuera de la vista del comprador en el estanco.

El cliente tampoco podrá conocer los nuevos lanzamientos de tabaco que realicen las compañías, ya que se prohíbe la promoción en el punto de venta, único reducto promocional con el que hasta ahora cuentan las tabaqueras, ya que la publicidad de tabaco está prohibida para el público en general.