acto institucional del Día de Canarias >

Alemany: “El galardón da una gratificante sensación de equilibrio”

El Premio Canarias de Literatura, Luis Alemany, durante su discurso. | FRAN PALLERO

DIARIODEAVISOS.COM / V.M. | Santa Cruz de Tenerife

El Auditorio de Tenerife Adán Martín acogió el acto institucional del Día de Canarias, que en esta edición, fueron para Luis Alemany Colomé, en la categoría de Literatura; el Real Club Náutico de Tenerife, en la de Deportes, y Los Alzados, en la de Cultura Popular.

Luis Alemany es un habitante de la fauna urbana de Santa Cruz de Tenerife. Adivinar su melena blanca y su cojear por cualquiera de las calles céntricas de la capital tinerfeña es ya casi un hábito. Una costumbre como mirar si viene el tranvía cuando escuchas su campana. Su llegada a la redacción es similar. Va precedida de su especial caminar y de una voz ronca pidiendo un ordenador libre para poder culminar su columna. Siempre exacta. Nunca falla. Brillante.

Sin duda, ayer Luis Alemany fue la escenificación de la dignidad que dan las letras. Apareció trajeado, con el pelo más corto de lo habitual y bien peinado. Y su mensaje fue claro: pertenece a una generación de escritores que tuvo que convivir con los de un lado y con los de otro. Con el franquismo y sus consecuencias y, también, con la llegada de la abierta modernidad. Los puercos de Circe es su gran novela donde reflejaba la vida de gran parte del público asistente ayer a la gala.

Luis Alemany es un literato con un currículo de sobra conocido. Pero es, sobre todo, una persona con un interesante e inteligente sentido del humor. Así lo demostró ayer en su discurso. Lo comenzó con una anécdota sobre un “mediocre redactor del periódico El Día , cuyo nombre omito por piedad histórica, [¿quién sería?]” que tuvo que escribir un editorial por la ausencia de sus jefes y lo comenzó diciendo “Cabiome el honor de ocupar hoy este espacio”. Pues lo mismo dijo de los otros dos premiados a los que él protocolariamente tenía que dar voz y prosiguió “cabiome a mí”.

La fructífera labor de Los Alzados a favor de la cultura popular canaria le hizo acreedor al Premio Canarias. | FRAN PALLERO

Por ello solicitó las imprescindibles excusas porque solo ellos [Los Alzados y el Club Náutico] podrían “revindicar con suficiencia los presumibles méritos que los han conducido a este galardón”. Su naturaleza de urbanita empedernido “me hace ignorar la necesaria valoración de la fructífera labor de Los Alzados, a favor de la cultura popular canaria”, concretó.

En el caso del Club Náutico, Alemany reconoció que su “abstención deportiva no me impide sentir una nostálgica ternura” por este lugar donde “tantos centenares de horas pasé en mi -ya muy lejana- juventud repartidas muy irregularmente entre la balsa marítima, la piscina, la etílica barra de Cayetano, y la pista de baile de los infructuosos ligues adolescentes, armonizados por la orquesta ‘Los Duendes’, con el inmortal vocalista apodado ‘El Papelito”.

El presidente del centenario Real Club Náutico de Tenerife, José Miguel Conejo de la Rica, recogió el Premio Canarias de Los Deportes. | FRAN PALLERO

Ya en su vídeo de presentación, al igual que ha reconocido en varias entrevistas, el literato explicaba que el galardón es el reconocimiento a un plantel de que vivieron una misma etapa y, también, que le daba una “gratificante sensación de equilibrio”.

Alemany homenajeó a toda esa generación de escritores que temporalmente lo circundan (dos anteriores y ya dos posteriores-Justo Jorge Padrón, Juan Cruz Ruiz y Juan-Manuel García Ramos-) que han creado, entre todos, la historia de la Literatura contemporánea de las Islas, y a los cuales pese a acceder bastante después que yo, forman parte de un mismo movimiento estético, al que ahora algunos acusan de disperso, discrepante y contradictorio, pero que hace 40 años transitaba una fructífera solidaridad.

“Son algunos escritores más de ese grupo los que reclaman indiscutiblemente este galardón, que dado su carácter trienal se hace injustamente premioso, de manera especial si aceptamos que ya han surgido dos generaciones posteriores que también han adquirido méritos para recibirlo”.

En este contexto de referencia imprescindible, recordó las dificultades para ejercer la literatura de todas estas generaciones debido a “la dictadura de Franco, la ley de prensa de Fraga Iribarne o la censura”. “Los que me habían precedido eran niños en la Guerra, y carecieron de la mejor libertad civil, y los de mi anterior generación, que vivió la democracia Republicana, sufrieron la posterior represión franquisa”. “La obligada convivencia de estas tres generaciones es un legado que, pese a las discrepancias estético e ideológicas, nos obligó a entendernos”.

Como todo premiado, Luis Alemany también dio las gracias a aquellos que lo hicieron crecer como intelectual y como persona: Domingo Pérez Minik, Julio Tovar y José Arozena. “Solo espero no haberlos decepcionado”. Imposible.

Los premiados: Luis Alemany (Barcelona, 1944) reside desde muy niño en Santa Cruz de Tenerife. Su novela 'Los puercos de Circe' está considerada como una de las principales aportaciones a la literatura canaria de finales de los 70. Estimular y fomentar toda clase de ejercicios físicos, especialmente los marítimos, fueron los fines con los que se fundó el Real Club Náutico de Tenerife, en 1902. Los Alzados es un proyecto interdisciplinar de Icod el Alto que ha dado a conocer aspectos muy importantes de la cultura canaria. / DA