tribunales >

Condenado un agente por matar a un delincuente y herir a otro en una persecución

EUROPA PRESS | Madrid

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado al policía nacional Alberto B.R. a tres años y nueve meses de prisión por matar el 21 de febrero de 2002 a un delincuente y herir a otro tras una persecución por Pozuelo de Alarcón.

En una sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, la Sala considera al agente autor responsable de un delito de consumado de homicidio y otro de homicidio en grado de tentativa.

En ambos delitos concurre la atenuante de dilaciones indebidas considerada como muy cualificada y eximente incompleta de obrar en el cumplimiento de un deber o en el ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo, por el primer delito.

En el juicio, el acusado relató que el 21 de febrero de 2002 estaba realizando, junto a otros agentes, una investigación a un grupo “muy violento” de tráfico de drogas y robos dirigido por Karim Oliver J.M., que iba en ese coche y de quien sabían que solía recoger su correspondencia en un locutorio de Pozuelo. Tras darles el alto, el coche se dio a la fuga. Por ello, el agente disparó a los bajos del coche para provocar que pararan, según declaró ante el tribunal.

Según los hechos de la sentencia, el condenado se encontraba sobre las 16.00 horas de ese día realizando junto con otro compañero el seguimiento y vigilancia por Pozuelo de un vehículo, ocupado por cuatro personas.

Al darse cuenta los agentes de que los ocupantes se habían percatado de su presencia, decidieron proceder a su detención y activaron los rotativos luminosos.

Al llegar a una rotonda, el coche tuvo que detener la marcha y los agentes procedieron a bajarse de la patrulla. Tras identificarse como policías, pidieron al conductor que detuviera el vehículo al tiempo que observaron al copiloto abrir la guantera para sacar lo que parecía un arma.

Tras ello, el conductor inició la marcha y uno de los agentes disparó a las ruedas del vehículo. Uno de los disparos impactó en la matrícula trasera, atravesando el maletero del vehículo y el respaldo del asiento, impactando en uno de los ocupantes. El hombre resultó herido de gravedad.

El otro disparo efectuado por el acusado impactó en la luna trasera del vehículo e impactó en la cabeza del conductor, lo que provocó su muerte.