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El foro acredita el despegue de un sector en alza

Ambiente distendido y optimista, a pesar de la crisis, en un escenario propicio. El turismo de Canarias abrió ayer una cuenta en Cajasiete-Caja Rural. El emblemático edificio de la entidad crediticia y de ahorros fue el escenario apropiado para la consolidación de unas jornadas que contribuyen a la puesta en común de iniciativas que sirvan para fortalecer la principal actividad económica del Archipiélago en plena crisis del modelo de desarrollo. De la repercusión de esta segunda convocatoria da fe la representación de diversos sectores: políticos, empresarios, informadores y público en general. / FOTOS: SERGIO MÉNDEZ


DOMINGO NEGRÍN MORENO | Santa Cruz de Tenerife

El turismo es una fuente inagotable de titulares y de valioso material informativo. Y así quedó demostrado ayer durante el desarrollo de la segunda jornada temática sobre este sector organizada por el Grupo de Comunicación DIARIO DE AVISOS.

Puntual a la cita, a su manera, el presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, dio la salida desde la torre de control instalada en la sede social de Cajasiete. Sus palabras y las de los demás invitados acreditaron la importancia de un foro que con, tan solo un año de recorrido, ya vuela alto.

Antes del despegue, en la sala de embarque se escucharon comentarios para todos los gustos. Ahí se encontraban el alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez; el presidente del Consejo de Administración de CANAVISA, Elías Bacallado; el director de este periódico, Juan Manuel Pardellas, y el máximo representante de la patronal Ashotel, Jorge Marichal.

Sorprendentemente, Rivero habló más que en el Parlamento. Sin que nadie le preguntara, el jefe del Ejecutivo regional pasó revista a los agravios del Gobierno en el que participa su exsocio José Manuel Soria para justificar los hachazos en el bosque presupuestario. De su maleta también extrajo unos cuantos dardos que lanzó contra la diana de los empresarios turísticos. Les vino a decir, en relación con el incremento del Impuesto General Indirecto Canario (IGIC), que menos quejarse y más apoquinar. “A nadie le hace gracia pagar más de la cuenta ni cobrar menos”, arguyó Rivero.

El mandatario echó mano del portafolios para restregarles por la cara, en un tono cordial, los buenos resultados del turismo en Canarias. Los comparó con la dramática tasa del paro y los raquíticos sueldos (no precisamente de los altos cargos) para concluir que no hay otra que recurrir a la gallina de los huevos de oro. “No hay más [eso]”, insinuó el presidente. Después, Paulino Rivero se dio un paseo por las nubes: de cámaras y periodistas, en el canutazo que tanto agrada a los informadores; sobre todo, a los que tienen que aguantar la grabadora en el aire durante un largo trayecto.

El clima dominante se prestaba a la reflexión, a la aportación de ideas… Las cuatro líneas programadas (mesas de debate) llegaron a su destino con algún que otro retraso pero sin mayores incidencias. Los interlocutores sacaron petróleo de las ponencias y de los coloquios.

Entre las cuestiones tratadas, no podía faltar la controversia derivada de las autorizadas prospecciones en aguas cercanas a Lanzarote y Fuerteventura. Aunque se calentó el ambiente -el sol mandaba rayos de complicidad-, no hubo contaminación dialéctica. Y es que los moderadores no estaban de vacaciones.