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El IASS reorganizará la atención a víctimas de violencia de género

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

El Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) del Cabildo de Tenerife, como otras tantas entidades públicas del Archipiélago, atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia. El motivo, la implacable crisis económica, que dejado las arcas de la entidad al borde del abismo. A ello hay que sumarle las discrepancias surgidas entre el nuevo gerente de la institución, Santiago Marrero, y la consejera responsable del IASS, Margarita Pena, que incluso provocaron el amago de dimisión del primero.

En este contexto tan convulso, para el organismo no está siendo sencillo ajustar un presupuesto que está condicionado por la actual deuda de la entidad, que supera los 18 millones de euros. De hecho, el propio gerente reconoció hace un mes al DIARIO DE AVISOS que se revisarán “todos los capítulos y conceptos”. En este sentido, y según ha podido saber este periódico, se han dado instrucciones, a través de la Unidad de Infancia, para que se estudien los trámites administrativos y técnicos necesarios para cerrar el centro de atención a mujeres víctimas de violencia de género.

Las mismas fuentes recuerdan que dicho centro es el único de atención directa en esta materia que posee el IASS. En él trabajan una docena de personas, que atienden en este momento a seis mujeres con sus hijos.
La medida, que todavía está en estudio, no ha sido comunicada siquiera al comité de empresa único, cuyo presidente, José Luis Gutiérrez, volvió a alertar ayer de que sistemáticamente se está produciendo una “importante merma de recursos”, tanto humanos como materiales, en centros donde se prestan “servicios básicos”. “Cuando el Cabildo aprobó sus presupuestos para 2012 vendió, a bombo y platillo, que las partidas destinadas a Servicios Sociales se iban a respetar, pero la realidad es que, de manera solapada, está llevando a cabo un drástico recorte en todos los centros dependientes del IASS -siete en total y con una plantilla de 1.060 empleados- que afectan tanto a personal como a recursos, lo que hace peligrar la atención que se presta”, afirmó Gutiérrez.

En la orilla opuesta, desde el IASS niegan que se vaya a cerrar ningún recurso, aunque admiten que se está estudiando una “reorganización” de los mismos. “Se está analizando cómo se puede mejorar la eficiencia de los centros y servicios de atención”, inciden desde la institución dependiente del Cabildo, que baraja la conversión del recurso en un piso tutelado o una casa de acogida.

Desde el comité de empresa han vuelto a pedir una reunión con el gerente, que según los sindicatos “se ha negado” a reunirse con el comité de empresa único, el órgano “legitimado” para tratar las cuestiones que afectan al personal. Y es que, según expone el presidente del comité, Santiago Marrero, aún no se ha sentado con el comité desde que tomó posesión de su cargo, como tampoco lo ha hecho la consejera Margarita Pena. Por eso, los sindicatos han acudido directamente al vicepresidente primero y consejero de Asuntos Sociales del Cabildo, Aurelio Abreu, que se ha prestado a mediar y buscar una solución para el IASS.

Los problemas de liquidez del Instituto de Atención Social y Sociosanitaria no son nuevos, y afectan prácticamente a todas sus áreas y servicios. Desde el comité de empresa único aseguran que los progresivos recortes que lleva a cabo el Cabildo han provocado, por ejemplo, dos brotes de sarna en los centros Febles Campos y La Orotava, donde también hay problemas en la distribución de los alimentos y la limpieza de las instalaciones. Además, no se están cubriendo las bajas y vacaciones del personal, que está “desbordado”. Incluso, algunos trabajadores denuncian que les han obligado a traer agua mineral de sus casas y trabajar con las luces apagadas en las cocinas.