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Élites > Alfonso González Jerez

El ministro de Industria y de nuevo ungido presidente del PP canario, José Manuel Soria, anima a los empresarios isleños a rebelarse contra el Gobierno de Paulino Rivero. El presidente del Gobierno autonómico, Paulino Rivero, anima a los empresarios del Archipiélago a rebelarse contra el Gobierno central. Quizás me he vuelto muy conservador, pero los cantos a la rebeldía de estos sobrevenidos discípulos de Bakunin se me atraviesan bastante. No es una disputa de anarquismos, sino de cinismos. Ya no sabe qué escribir uno, simplemente, para respirar siquiera sobre esta miserable retórica propagandística, sobre esta implícita exaltación de la sociedad civil, que solo es entendida como rebaño de votantes y manipulable cruce de intereses fulanísticos. ¿Recordar de nuevo que ambos tienen graves responsabilidades de gobierno y son políticamente corresponsables de lo que está ocurriendo? ¿Recordar a Soria que las decisiones del Gobierno del que forma parte no están considerando, prácticamente en ningún caso, las especificidades del sistema económico canario y su espeluznante situación social? ¿Recordarle a Rivero que lleva gobernando casi cinco años este país y que sus sucesivas apuestas y anuncios de reactivación económica o de sostenimiento del empleo se han pulverizado y actualmente no sirven ni como estiércol de teletipos?

¿Y los empresarios? Los empresarios mal, gracias. Los empresarios se quejan gemebundamente pero ni unifican ni impulsan sus demandas. Bien, hay una excepción. Los dedicados al sector turístico han tenido ahora (ahora, aprisa y corriendo, a toda leche) la ocurrencia de proponer que el IGIC le sea devuelto a los turistas. Y otro grupito, más minoritario y residente en Tenerife, después de leer la prensa del último año, se le ha ocurrido participar en la tómbola de un multimillonario norteamericano para ofrecer la Isla como base del proyecto Eurovegas. Grupos empresariales de Madrid y Barcelona llevan meses, muchos meses, intentando meterse en los bolsillos del señor Sheldon, con delegaciones viajando a Estados Unidos para lamerle reverencialmente las botas. Pero algunos gañanes del ladrillo autóctono han reparado a estas alturas que el proyecto elefantiásico de Sheldon supondrá una maravillosa lluvia de leche y miel para Canarias. Incluso para sumarse a pésimas udeas son torpes, lentos y tardones. A ver cuándo toman un avión a Las Vegas y se ponen en cola tras madrileños y catalanes.

-Huumm. ¿Canarias, no? ¿Y podrán nuestros clientes violar focas enloquecidamente mientras se comen una pizza en alguno de nuestros complejos?

-Hombre, míster Sheldon, Canarias es un archipiélago en el que los valores ecológicos están muy extendidos…

-Pues lo siento mucho…

-¿Y caballas? ¿No se arreglarían ustedes con caballas?

Uno de los problemas más aterradores de este país, en una encrucijada tan agónica y dolorosa, es la calidad de sus élites políticas y empresariales. Sí, quizás nosotros nos arreglaríamos mejor con caballas.