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Fusiones para ser más eficientes

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Imagen de archivo de una reunión entre representantes del Gobierno de Canarias y de la Fecam. / DA

YAZMINA ROZAS | Santa Cruz de Tenerife

El planteamiento del Gobierno de Mariano Rajoy de fusionar los ayuntamientos con menor población para ahorrar no es nuevo. Una ley ya redujo el mapa municipal de las Islas en 1840, bajo argumentos demográficos y de ajuste del gasto.

El Ministerio de Hacienda estudia que todos los municipios de menos de 5.000 habitantes se agrupen. Una medida, aprobada por el Consejo de Ministros del pasado 27 de abril, incluida dentro del programa de estabilidad 2012-2015 y cuyo objetivo es la racionalización de entidades locales y sus competencias para lograr un ahorro de 10.500 millones.

De los 8.116 municipios que hay en España, 6.796 tienen menos de 5.000 habitantes, lo que supone casi el 84% del total de ayuntamientos del país, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística.

En Canarias, del total de 88 municipios que hay, 21 tienen menos de 5.000 habitantes, lo que representa casi el 24%. La provincia que cuenta con más localidades afectadas es la tinerfeña, con 17.

Se trata de Fasnia, El Tanque y Vilaflor, en Tenerife; Vallehermoso, Hermigua, Agulo y Alajeró, en La Gomera; El Pinar y Frontera, en El Hierro; y Mazo, San Andrés y Sauces, Tijarafe, Puntallana, Fuencaliente, Garafía, Puntagorda y Barlovento, en La Palma. En la provincia de Las Palmas, tan solo Betancuria, en Fuerteventura; y Valleseco, Tejeda y Artenara, en Gran Canaria, según los últimos datos del Instituto Canario de Estadística.

Sin embargo, la propuesta del Gobierno central no es nueva. Según explicó el historiador Manuel Hernández, catedrático de la Universidad de La Laguna, ya en torno a 1840 una ley redujo el mapa de ayuntamientos del Archipiélago.

El modelo municipal actual de las Islas nació a partir de las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812. Hasta entonces solo existía un municipio en Tenerife, el de La Laguna. Pero, a partir de 1812, todas aquellas parroquias que no estuviesen en un mismo casco urbano se constituyeron en ayuntamientos. En Tenerife se originaron incluso en torno a ermitas, por cuestiones demográficas y de distancia. Es el caso de El Rosario, lo que explica el gran número de municipios que han proliferado. Hasta 1840 había 37 localidades en la Isla, continuó explicando el historiador, siete más que ahora.

Sin embargo, una ley de aquel año estipuló que todas aquellas de población muy baja perderían su municipalidad y serían absorbidas por los ayuntamientos más próximos. En Tenerife, esto supuso que Taganana y San Andrés fueran absorbidos por Santa Cruz de Tenerife; y Valle de Guerra, Punta del Hidalgo y Tejina, por La Laguna.

En aquel entonces se argumentaron razones económicas, ya que no era rentable mantener localidades con tan baja población. La misma justificación que Rajoy utiliza tres siglos después.

Manuel Hernández consideró que la fusión de municipios es un asunto “complejo y polémico” en Canarias, porque es adentrarse en “sensibilidades locales”. Apuntó que el problema no es solo unificar sino determinar la capitalidad porque “cada pueblo tira para lo suyo”.

Sin embargo, el historiador reconoció que “algo hay que hacer” para mantener la “viabilidad” de algunas localidades. Abogó, por ello, por más que unificar ayuntamientos compartir “por lo menos” servicios y gastos. “No hay otra viabilidad económica actualmente, porque muchos ayuntamientos han vivido muchos años de unas plusvalías que ya no se van a dar”, argumentó este experto. En caso de una hipotética unión, Hernández explicó que El Tanque, uno de los ayuntamientos de la Isla con menos de 5.000 habitantes, tiene mucho en común, histórica y jurisdiccionalmente, con Los Silos. Apuntó también a Buenavista del Norte y Garachico, que cuentan con cifras parecidas de población.

Todas estas localidades forman parte, además, de la comarca de Daute, un menceyato histórico. Apuntó que los pueblos que conforman la Isla baja están “condenados a entenderse”.

En cuanto a Fasnia, otro de los afectados, el historiador recordó que tiene una historia en común con Arico, municipio del que llegó a formar parte en el pasado. Vilaflor es el tercer ayuntamiento de la Isla con una población inferior a los 5.000 habitantes. Hernández recordó que, hasta el siglo XVII, Granadilla de Abona formaba parte de Vilaflor, así como San Miguel y Arona hasta el XVIII, cuando se segregaron. Estas localidades forman la comarca geográfica de Chasna y tienen mucho en común.

Pero ante una hipotética unión surgiría el problema de la capitalidad, que puede ser reivindicaba por Vilaflor en base a su importancia histórica o por los pueblos costeros, por razones demográficas, explicó el historiador.

Hay otras localidades de la Isla que mantienen también fuertes relaciones históricas y geográfícas entre sí. Hernández apuntó, por ejemplo, a la zona conformada por Arafo, Güímar y Candelaria, una comarca claramente delimitada. También la de Acentejo, donde hay una serie de municipios con similar población y una estrecha conexión histórica, como Santa Úrsula, El Sauzal, Tacoronte, La Matanza y La Victoria de Acentejo. Sin embargo, en todas estas hipotéticas uniones surge otra vez el conflicto de cuál de estas localidades se alzaría con la capitalidad.

Desde el Gobierno canario ya se ha manifestado un rechazo, alto y claro, a la eliminación de municipios para ahorrar costes. La opción más viable a estudiar es la de compartir servicios y gastos.

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Las reacciones

Gobierno. El consejero regional de Presidencia, Francisco Hernández Spínola, ha afirmado que la solución está en mancomunar los servicios y no en la fusión de ayuntamientos. Destacó las singularidades de las Islas, por lo que no son comparables con la situación en la Península. El consejero canario recordó que el Ejecutivo canario trabaja en un plan de reorganización de la administración pública y las competencias entre sus distintos niveles.

Fecam. Desde la Federación Canaria de Municipios (Fecam) han manifestado también su rechazo a este tipo de fusiones. Argumentaron su negativa en la orografía y la fragmentación del Archipiélago. Sostuvieron que la fórmula no es la desaparición de localidades sino clarificar el panorama competencial para evitar duplicidades y el consecuente sobrecoste. El presidente de la Fecam, Manuel Ramón Plasencia, ha calificado de injusto que el Ejecutivo central hable de la unión de municipios para ahorrar dinero, mientras que prevé inyectar 7.000 millones a entidades bancarias. Insistió en que no es justo que se le recorte a la administración que está más cercana a los ciudadanos y que, por otra parte, se inyecte dinero público a los bancos.

La Gomera. El presidente del Cabildo de La Gomera, Casimiro Curbelo, ha pedido al Gobierno estatal del PP que no elimine ayuntamientos en el Archipiélago. A su juicio, no es la solución para afrontar la crisis y no se puede comparar a Canarias con la Península. Abogó por insularizar algunos servicios públicos que, en la actualidad, asumen los municipios.

PSOE. La vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, ha apuntado que aún no está muy claro lo que propone Rajoy respecto a la reforma de la administración. Añadió que su partido siempre ha estado dispuesto a debatir sobre cómo hacerla más ágil y barata.

FEMP. La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha pedido respeto a la autonomía local. Ha subrayado que, antes de plantear una eliminación o agrupación de municipios, sería necesario aplicar otras medidas.

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