nombre y apellido >

Mamerto de Viena > Luis Ortega

Por uso inmemorial, los hitos históricos -positivos o negativos- se relacionaron con el santo del día. El 11 de mayo es la onomástica de un Obispo de Viena, muerto en el año 475, ducho en teología y asuntos civiles, e inventor de las procesiones, las más eficaces acciones catequéticas. A San Mamerto 2012 se asocian varios hechos que tocan a las altas magistraturas. En cuanto a la primera, registramos las bodas de oro de los reyes, sin ningún tipo de celebración de mutuo acuerdo, por razones de salud y otros sucesos; ahí se anotan el fallecimiento de un colateral -expresión debida a Carmen Rigalt- el señor Urdangarin, padre del esposo de la infanta Cristina y duque de Palma, que provocó una digna acción de los usuarios de las redes sociales que cesaron temporalmente en sus críticas al avispado ejecutivo. Por el otro flanco, la cuñada del príncipe Felipe -la ruidosa Telma Ortiz, cooperante según dicen y hasta hace días empleada municipal de Barcelona “por su vasta preparación política internacional”- casó, en la intimidad del clan del Burgo -bastión de la vieja Alianza Popular- con Jaime, empresario del ladrillo, que reside en Londres por razones obvias. La segunda de las hermanas Ortiz, que planteó y perdió una causa general a los medios informativos por hablar de su vida y aun no pagó las costas a las que fue condenada y tiene descarados acreedores que divulgan sus deudas. La ceremonia contó solo con el clan del novio y tuvo lugar en el bello monasterio de San Salvador de Leire. En ambos casos fue ostensible la ausencia de parientes regios y plebeyos. El domingo, porque la fiesta del santo austriaco, entre unas cosas y otras, se prolongó hasta el fin de semana. El cónyuge publicó una carta delirante -e insultante- que revela su talante y coeficiente intelectual. Fuera de estos nombres propios, y esto va por el poder electo, la Puerta del Sol volvió a acoger una multitud indignada -reducida, naturalmente, por fuentes gubernamentales- y la protesta abrió telediarios y portadas de prensa de todo el mundo. Como era previsible, el presidente -que habla cuando quiere y no cuando se le espera- movilizó a la sección femenina y Ana Mato (cuyo exmarido, imputado en el caso Gürtel, fue defenestrado por Esperanza Aguirre), la señora Cospedal (que compatibiliza varios sueldos) y Esperanza Cifuentes, delegada del gobierno, “pusieron los puntos sobre las íes”, y adjudicaron la culpa a los verdaderos responsables, el PSOE, que le antecedió, los antisistema que, además, “eran muy pocos” -unos treinta mil si acaso- y el lucero del alba. A San Mamerto se le achacó la organización del cortejo y el abigarrado sarao social de estos días.