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Ruidos en el domicilio > Marta Gómez Toledo

En el ámbito del Derecho Civil determinadas intromisiones pueden llegar a vulnerar derechos fundamentales, como es el caso de una curiosa Sentencia del Tribunal Supremo en el que unos copropietarios demandan por entender que los ruidos transmitidos a su vivienda, por el hecho de que una menor estudiante de piano toque el mismo en su vivienda, constituya una inmisión ilegítima, perjudicial y nociva, vulneradora de su derecho fundamental a la intimidad personal y familiar en el ámbito domiciliario. Ante esta intromisión la Sala establece como mecanismo para resolverlo el de la vía de la tutela de los derechos fundamentales recogido en la propia Constitución.

En este sentido la doctrina del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos señala que el individuo tiene derecho al respeto de su domicilio, concebido no sólo como el derecho a un simple espacio físico sino también como el derecho a disfrutar, con toda tranquilidad, de dicho espacio. Si a una persona se le impide disfrutar de su propio espacio físico, privándole así del respeto de su propio domicilio, se entiende vulnerado su derecho fundamental a la intimidad familiar.

Aquí la cuestión controvertida no es la prohibición de la emisión de cualquier ruido, sino únicamente la de los ruidos que supongan una intromisión en la esfera privada de las personas por generarse de forma continuada y persistente y por exceder de lo normal, normalidad tanto en el ejercicio de su derecho por el sujeto inminente como en el límite de tolerancia del sujeto afectado. La Sala entiende en este caso que la intromisión del ruido es ilegítima y merecedora de protección por vulnerar aquí el derecho a la intimidad personal y familiar en el ámbito domiciliario.

Marta Gómez Toledo
Gómez Toledo Abogados-Hispajuris
Área de Derecho de Civil
www.gomeztoledoabogados.com