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SOS: sin I+D en Biología

V. M. | Santa Cruz de Tenerife

Los biólogos avisan del peligro de la falta de fondos. / DA

Los recortes han llegado a todos los departamentos de la Administración pública. Hay expertos que hablan de generaciones de científicos perdidas a causa de la tijera que los gobiernos actuales quieren meter para cubrir las necesidades más esenciales que se centran siempre en Sanidad y Educación. Sin embargo, hay medidas restrictivas que, a medio y largo plazo, pueden resultar realmente caras porque nos jugamos todo lo obtenido en los años de bonanza y que, ahora, empezaban a dar sus frutos. Es lo que puede ocurrir con la protección del Medio Ambiente en Canarias.

El presidente del Colegio Oficial de Biólogos de Canarias, Juan Antonio Bermejo, explica que las malas noticias que se vierten sobre su área de trabajo les han obligado a salir a la opinión pública reclamando un nuevo modelo de gestión. Asegura que el recorte al que se somete todo lo relacionado con la Biología en Canarias llega a un 90%, quedando apenas el 10% restate que se limita casi a lo que exige directamente la Unión Europea para cofinanciar proyectos.

El presidente de esta institución, Juan Antonio Bermejo, explica que “estamos ante un grave problema” y “queremos solucionarlo no con más dinero público sino buscando nuevas fórmulas más imaginativas y actuales de colaboración”. Además, critica duramente que la viceconsejera de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, Guacimara Medina, aún no haya respondido a la petición de este organismo para reunirse y buscar estos puntos de encuentros. Entre los trabajos que se han dejado abandonados se encuentran los estudios de seguimiento de poblaciones de especies amenazadas, que se conocen con sus siglas SEGA; los planes de recuperación y todos los proyectos relacionados con Biota, la base de datos esencial para alimentar y actualizar los catálogos de especies protegidas o en peligro de extinción. Bermejo recuerda que “este tipo de documentos afecta directamente a la planificación”, por lo que a esta institución científica le parece suficientemente importante como para dar una señal de alarma.

Estas declaraciones las realiza en coincidencia con la conmemoración del Día Internacional de la Biodiversidad. En este sentido, el Colegio de Biólogos señala que el Gobierno del Estado, con ocasión de la presentación del proyecto de Presupuestos a las Cortes Generales, deja patente el poco peso dado a la protección del Medio Ambiente en las previsiones de gastos para 2012. Las partidas directamente relacionadas con la preservación ambiental previstas por el Gobierno sufren un recorte del 21%, pasando de 2.258 millones de euros en 2011 a 1.789 millones este año, cuando el recorte medio del gasto de los ministerios es del 16,9%.

De este modo, a juicio de los biólogos canarios, continúa la tendencia a la baja de la importancia relativa del medio ambiente en los presupuestos, que se viene dando desde 2008. Este año, estas partidas solo representan un 2,7% del gasto previsto de los ministerios. En el caso de agricultura y medio ambiente, la reducción en los últimos cinco años es del 60%, desde los 4.809 millones de euros de 2008 a los 1.932 millones presupuestados para 2012.

“Al mismo tiempo, el Gobierno de Canarias ha disminuido un 90% su presupuesto en esta materia, durante los últimos cinco años: si la inversión en 2008 era de 2.450.000 euros, a día de hoy se reduce a 274.700 euros. En la actualidad, el Ejecutivo canario sólo dispone de capital inversor para dar continuidad a los proyectos europeos y para el pago del personal”, afirman.

Alternativas

El Colegio no quiere parecer, simplemente, una institución que se dedica a plantear el problema y solicitar subvenciones, y va más allá al presentar, en un comunicado público, una serie de posibles soluciones como son plantear la custodia y la gestión compartida; es decir, una serie de estrategias e instrumentos que pretenden implicar a los propietarios y usuarios del territorio en la conservación y el buen uso de los valores y los recursos naturales. También aportan la posibilidad de apadrinar especies, algo que permite generar recursos económicos. Bermejo insiste en la posibilidad de buscar financiación conjunta, al mismo tiempo que promover el coworking o el crowdsourcing, una fórmula donde la comunidad se implica en la gestión de forma abierta.