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Un tratado salva a los del aviso de bomba de ser juzgados en Londres

Un camión de bomberos junto al avión afectado en el reina Sofía durante el incidente del pasado viernes. / DA

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

Los dos jóvenes ingleses que fueron arrestado el pasado viernes por una falsa amenaza de bomba en un avión que cubría la ruta entre Manchester y el aeropuerto Tenerife Sur -Reina Sofía- serán juzgados por este hecho en España gracias a un tratado internacional, concretamente el artículo 5.1 c) del Convenio de Montreal para la represión de actos ilícitos contra la seguridad de la aviación civil, firmado por los dos países implicados.

Tal artículo permitirá a los ahora detenidos beneficiarse de la benevolencia con que nuestro ordenamiento jurídico castiga estos asuntos, ya que la pena máxima que puede corresponderles es de un año de cárcel.

Por contra, si fueran juzgados en el Reino Unido -el interior de un avión se considera territorio del país de bandera, como si fuera una embajada- podría corresponderles desde cinco años a, incluso, cadena perpetua, aunque este caso requiere que el comandante de la aeronave declare ante el juez que consideró que había un riesgo cierto de estrellarse.

En cuanto a los dos jóvenes, identificados como Aidam J. y Nathan L.T., en la mañana de ayer abandonaron los calabozos del Reina Sofía y fueron trasladados al juzgado de guardia de Granadilla de Abona, donde la titular optó por prolongar su arresto, siendo nuevamente encerrados.

Todo apunta a que mañana volverán al juzgado donde, vista la consideración dada en el Código al ilícito penal del que se les acusa, presumiblemente serán puestos en libertad tras ser imputados por un delito contra la paz social del artículo 561, que preve penas de seis meses a un año de prisión o la alternativa de una multa.

Sirva como antecedente -a meros efectos periodísticos- la condena de nueve meses de prisión dictada el año pasado contra un un joven segoviano de 21 años -la misma edad que uno de los ingleses, el otro tiene 20-, del que se consideró probado que en marzo de 2009 avisó falsamente de la colocación de una bomba en el aeropuerto de Valladolid.


Perjuicios varios

En cuanto a los perjuicios ocasionados por la falsa amenaza de bomba, que se comunicó a una de las azafatas cuando el avión se encontraba en el espacio aéreo de Marruecos, cabe distinguir por un lado los ocasionados a la compañía aérea -Thomas Cook- y, por otro, al aeropuerto.

En cuanto a la compañía, ya ha trascendido que la amenaza generó un retraso de tres horas y cincuenta minutos al vuelo TCX 8107 con destino en Aberdeen (Escocia). Por contra, el despliegue de efectivos del aeropuerto es parte de su trabajo, que se costea con las tasas que se cobran a las aerolíneas.

Y a esto, claro, hay que añadir el susto para los 216 pasajeros.