sucesos >

Una turba lincha a un policía boliviano al confundirlo con un ladrón

EFE | La Paz

Un policía boliviano fue linchado por una turba de vecinos de la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, que le confundió con un ladrón, informó hoy el jefe de la división policial de Homicidios de esa urbe, mayor Oswaldo Fuentes.

Fuentes dijo a Efe que se trata del sargento David Guarachi, de 33 años, el segundo policía que ha muerto este año a manos de turbas de El Alto, una de las ciudades más pobres de Bolivia.

Guarachi, vestido de civil, asistió el jueves a una fiesta en el barrio alteño de Ventilla.

El policía, que estaba ebrio, salió un momento del local y cuando intentó volver, se confundió de lugar e intentó entrar a una escuela, despertando al portero que alertó a los vecinos de la presencia del supuesto ladrón.

Uno de los vecinos llamó por teléfono a los familiares de Guarachi para exigirles que se presenten en la zona con documentos que probaran que no era un ladrón, y les amenazó con quemar al policía si denunciaban el hecho.

Los familiares negociaron durante dos horas, bajo amenazas y presiones, y finalmente les entregaron el cuerpo del agente, “que ya no tenía signos vitales”, agregó Fuentes.

La policía recogió el cadáver de un hospital de El Alto, a donde lo llevaron sus familiares, y detuvo posteriormente al portero de la escuela y a tres mujeres dirigentes de los vecinos.

La Fiscalía ha acusado a los cuatro detenidos por el delito de asesinato y se espera que la audiencia de medidas cautelares se efectúe en las próximas horas.

En marzo pasado, otro policía, también confundido con un ladrón, fue linchado por una turba en otro barrio alteño.

Hace dos años, indígenas de la región andina de Potosí torturaron y asesinaron a cuatro policías a los que acusaron de chantajear y cometer abusos en la región.

Grupos vecinales e indígenas justifican torturas y asesinatos contra presuntos delincuentes alegando que aplican la “justicia comunitaria” consagrada por el presidente Evo Morales en la Constitución de 2009, aunque el Gobierno niega que los asesinatos sean parte de ese sistema judicial.

Los linchamientos y castigos contra sospechosos se produjeron en varios lugares del país con mayor frecuencia en los últimos meses, después de que en febrero dos hermanos periodistas fueran estrangulados por delincuentes cuando iban a su trabajo.