sin objetividad >

Vuelva usted mañana, por José Antonio Felipe Martín

Lo mejor de Mariano José de Larra es que aquello que escribió en el siglo XIX está vigente a día de hoy. Ayer, en el número 27 de la calle Iradier, la sede de la ACB en Barcelona, la expedición aurinegra desplazada para negociar con los miembros de la asociación se encontraron inmersos en un artículo periodístico del gran escritor madrileño. A las nueve de la mañana accedieron cargados de ilusión y salieron sin ella casi tres horas después.

El presidente y el director general ejecutivo de la ACB, Eduardo Portela y Albert Agustí, fueron implacables. Dejaron acabar su exposición a los visitantes con la misma tranquilidad con la que luego les negaron la posibilidad de utilizar el canon del Tenerife y con la que exigieron un informe de viabilidad que deberá salir inmediatamente de la Isla hasta la Ciudad Condal. Ramón Miranda, Fernando Clavijo y Cristo Pérez no se lo esperaban, o al menos no con esa rotundidad. A alguno de ellos aún les cuesta entender, como a muchos de ustedes, que en medio de una crisis económica brutal la ACB no quiera bajarse del burro y exigir, no solo el dinero del canon, del fondo de regulación de ascensos y descensos y de un presupuesto mínimo, lo que hacen casi 7,5 millones, sino que ni tan siquiera dejaran abierta la posibilidad de pagar de manera aplazada. Los años pasan, en ACB siguen los mismos y haciendo exactamente todo de la misma manera que lo vienen haciendo desde siempre, aunque su modelo no funcione, aunque los impagos estén a la orden del día porque las entidades no pueden hacer frente a las condiciones leoninas que le son impuestas.

La comitiva abandonó la sede con caras largas, llenos de desánimo para después, tras un paseo con pocas palabras de por medio, acabar almorzando en un céntrico hotel barcelonés antes de coger el vuelo de vuelta. Vuelva usted mañana, les dijeron, o pasado, o el otro, pero nunca más allá del 12 de junio, porque tras esa fecha los ocho meses anteriores, en los que se logró el ascenso a la Liga ACB en las canchas, no valdrán para absolutamente nada. Sería un error tremendo dejar pasar esta oportunidad.